Jorge Yunda no contempla renunciar y amenaza con agotar todas las instancias nacionales y recursos legales a su alcance para evitar su remoción como alcalde de Quito.

Insiste en que eso no significa que se aferre al cargo, sino que trata de defender la votación que obtuvo en las elecciones. Sin embargo, sabe que no solo la oposición del Concejo Metropolitano le juega en contra.

El proceso judicial por la compra de pruebas para detectar COVID y la investigación por los chats cruzados entre su hijo Sebastián y altos funcionarios del Municipio —que no son causales para su remoción— también golpearon su imagen y popularidad.

“En una batalla, hay que estar dispuesto a marchar”, dice en entrevista concedida a EL UNIVERSO, en su despacho.

Publicidad

¿Con “marchar” se refiere a seguir caminando o, en términos figurados, a “morir”, a dejar de ser alcalde?

Marchar hacia la batalla. Cuando uno ingresa a la política o quiere ser soldado debe aprender a marchar con todo lo que eso signifique. Yo me gané este cargo y este despacho; derroté a 17 candidatos. Evidentemente, lucho para que se respete el voto de quienes me eligieron.

Sin embargo, catorce concejales aprobaron su remoción.

La revocatoria también existe, y si el pueblo recoge firmas y te saca del cargo... Esa es la democracia: el mandante es el que se pronuncia.

Ese no es el caso. Para su remoción se escogió una vía legal, a través del Concejo.

En un proceso viciado totalmente...

Publicidad

Pero el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) ratificó esa vía...

Pero la justicia constitucional dice que se violaron mis derechos constitucionales, y los derechos están por encima de cualquier procedimiento. Una jueza (Belén Domínguez) determinó que se atropellaron mis derechos y que tiene que volverse a hacer esta Comisión de Mesa (que calificó el inicio de la remoción), porque no gocé de imparcialidad, pues el señor vicealcalde (Santiago Guarderas), primer beneficiado e interesado obsesivamente en mi cargo, presidió la Comisión (de Mesa), me juzgó, puso el informe a favor, votó por sí mismo y presidió la sesión extraordinaria.

La medida cautelar (del juez Carlos Soto) también dice que los concejales no pueden posesionar al señor Guarderas hasta que no se pronuncie la Corte Provincial (que debe resolver una apelación de Yunda). Debemos ser respetuosos del debido proceso y de lo que deciden las autoridades. Y si después de eso tengo que irme a la casa, pues me iré.

Luego de la Corte Provincial, ¿a qué otra instancia acudirá?

Ahí se agotan las instancias y ahí ya me iré a mi casa, a mi actividad empresarial de más de 30 años, con mi familia. Pero seguiré luchando en las cortes internacionales. Y no lo hago por una compensación económica, sino porque me lo gané en las urnas. Por primera vez, un hombre de mis orígenes llega a la Alcaldía de Quito. Es algo que nunca han aceptado. Y eso es público y notorio en las redes sociales, portales de noticias, en gente que decía que si yo ganaba las elecciones se iba a vivir a otras ciudades.

¿No cree que en medio de esta disputa es mucho lo que pierde la ciudad?

Sí pues, claro que ha perdido la ciudad. Los señores concejales no van a las reuniones, no presentan proyectos de reactivación económica... Dígame, ¿qué proyectos para reactivación han presentado quienes me remueven? Nada, absolutamente nada. Deberían trabajar en eso en vez de reunirse para botarme.

El Municipio atraviesa una seria crisis institucional. En su administración ha habido un desfile de gerentes, secretarios... Por ejemplo: cuatro gerentes en el Metro, cinco cambios en la Secretaría de Educación, tres en la Empresa de Obras Públicas, seis en la Empresa de Agua Potable...

Pero usted no ha mencionado la estabilidad en las administraciones zonales y otras secretarías, o la de la Empresa de Aseo. No es que el alcalde se levanta un día y dice: “Voy a cambiar un gerente”. A veces hay problemas de ejecución o incluso judiciales, y uno tiene que tomar las decisiones necesarias. Además, seguimos trabajando en el peor escenario que ha tenido que enfrentar un alcalde, que es la pandemia y sin plata. Los exalcaldes me critican, pero yo les pregunto: “¿Ustedes tuvieron una pandemia y $ 200 millones menos en su presupuesto?, ¿a ustedes les pagaron las devoluciones del IVA y las asignaciones con bonos?”.

QUITO.- Jorge Yunda Machado, alcalde de Quito, durante una entrevista con EL UNIVERSO, en el Palacio Municipal. Foto: Andrés Salazar

¿En esta maraña de recursos legales no hay una intención por alargar los tiempos, aunque el resultado, de todos modos, sea su salida de la Alcaldía?

Lo tiene que resolver la justicia. Para remover a un alcalde, electo democráticamente en las urnas, tiene que haber causales. ¿Me acusan de sobornos, sobreprecios, coimas, enriquecimiento, diezmos, venta de puestos? No. Hasta aquí la justicia ha fallado a mi favor. Hasta un estudiante sabe que los derechos del ser humano están por encima de las formalidades.

Si la Corte Provincial le da la razón a usted y a la vez hay el pronunciamiento del TCE en su contra, ¿quién debe dirimir?

Deberá dirimir una autoridad pertinente.

Mientras tanto, ¿usted no va a renunciar?

Es que yo no puedo renunciar. Cuando voy a los mercados, a las calles, a los centros comerciales o estoy en las ligas barriales, la gente me dice que defienda su voto.

Es decir, ¿se aferra al cargo?

¿Aferrándome a qué?, mi estimado periodista ¡La Alcaldía la gané en las urnas!

¿No siente que se descalabra su carrera política?

Es difícil que regrese a la política. He saboreado hasta miseria humana, porque no tengo otro calificativo. Cuando vienen a usted y le hacen orar, le dicen que debe tener fuerza, que le van a defender, a cuidar... Pero cuando hay intereses, cuando se reparten la Vicealcaldía... Me quedo asombrado.

Como político, entonces, ¿se está quedando solo?

Yo llegué a la Alcaldía sin partido político. Siempre fui solo. En política no hay amigos, solo hay intereses.

Aparte de la disputa en el Concejo, tiene en su contra el proceso judicial por la adquisición de pruebas para COVID y la investigación a su hijo Sebastián en la Fiscalía. Eso también lo deja políticamente débil.

Claro. Cuando sube tu popularidad y piensan que vas a ser candidato a presidente, te comienzan a lanzar una serie de dardos que te afectan. Pero la gente también se da cuenta. No sé si estoy debilitado o fortalecido.

El caso de Sebastián Yunda fue un golpe fuerte que lo hizo tambalear política y personalmente.

Totalmente. Y es muy difícil que me recupere de una situación así, porque se trata de un hijo. Él cometió el error de ponerse en contacto con algunos funcionarios, pero tampoco hay que dañar la vida de un joven, como ya lo han hecho, lo han estigmatizado.

Esperemos que los jueces y las pruebas determinen si hubo o no algún ilícito y no lo juzguemos antes de hora. Ahora, ¿es mi imagen o abandonar a un vástago? Yo prefiero irme a la casa.

Después de la entrevista con este Diario, Jorge Yunda brindó una rueda de prensa con varios medios de comunicación. Ahí dijo que “la justicia constitucional ha ratificado que no se puede principalizar un vicealcalde por más obsesivo y compulsivo que esté por este puesto, porque hay un proceso que tiene que resolver la Corte Provincial”.

Después salió al balcón a saludar a varios simpatizantes que llegaron a los exteriores del Palacio Municipal, en el centro de Quito, como muestra de apoyo. (I)

QUITO (08-07-2021).- Jorge Yunda Machado, alcalde de Quito, después de una entrevista con EL UNIVERSO, en el Palacio Municipal. Foto: Andrés Salazar