Wang Yaping visita por segunda vez el espacio tras lograrlo en 2013, cuando se convirtió en la segunda mujer china en salir de la Tierra. En esta ocasión, su presencia servirá para probar equipamiento diseñado especialmente para mujeres.

Sólo 15 mujeres han realizado caminatas espaciales, lo cual se debe en parte a “la escasez de trajes adaptados”, explicó a medios locales el experto chino Pang Zhihao, que añadió que se trasladó a la Tiangong “un traje de unos 90 kilos, más ligero que los estándar de 130 kilos” y diseñado para astronautas femeninas.

Pang aseguró que “las mujeres están mejor preparadas para largas estancias en el espacio” porque “en microgravedad, metabolizan el estrógeno y el magnesio mejor que los hombres y tienen bajos niveles de hierro”, lo cual las hace “menos propensas a trombosis y problemas cardíacos”.

Wang Yaping es la primera mujer en la Tiangong, donde se espera la visita en los próximos años no sólo de astronautas chinos, sino quizá también extranjeros.

La lucha contra el cáncer en el espacio

En la estación espacial Tiangong también se pondrá a prueba una hipótesis formulada por la doctora canadiense Tricia Larose, de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología: ¿previene la ingravidez el crecimiento de tumores?

El proyecto consiste en enviar al espacio tejido celular de organoides sanos y cancerosos procedentes de una misma persona para estudiar las diferentes mutaciones que experimenten en un entorno ingrávido y bajo el efecto de la radiación cósmica.

Larose, basándose en investigaciones que señalan que la ingravidez afecta a la expresión génica relacionada con el desarrollo de tumores, predice que el crecimiento de los tumores se ralentizará o incluso se detendrá cuando éstos estén lejos de la gravedad terrestre.

Es el único proyecto dirigido por una mujer aceptado por la Tiangong, cuya tripulante Wang Yaping será probablemente la primera mujer china en llevar a cabo un paseo espacial. (I)