El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, dijo este domingo que salió victorioso ante la “mentira” de las encuestas que lo colocaban en amplia desventaja frente a su rival, Luiz Inácio Lula da Silva, al quedar solo cinco puntos por detrás en la primera vuelta de las elecciones.

Ya dio el tono de lo que será su campaña de cara al próximo 30 de octubre cuando deba enfrentarse en un balotaje con el ganador de los comicios de hoy Luiz Inácio Lula da Silva, al subrayar que “ese cambio no puede ser para peor”.

Citó los casos de Argentina, Chile y Colombia, países en los que la derecha fue desplazada por líderes progresistas en los últimos tiempos, e insistió en que los brasileños “no pueden correr el riesgo de perder su libertad”.

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“Mi preocupación es que Brasil siga el camino de Argentina, Colombia, Venezuela y Nicaragua”, insistió.

También aseguró que una victoria de Lula pondría en riesgo “la libertad religiosa” y el “respeto” que el actual Gobierno tiene por “la familia” y los “valores tradicionales”, con lo cual dio a entender que para la segunda vuelta subrayará aún más la agenda ultraconservadora con la que llegó al poder en 2018.

El presidente brasileño Jair Bolsonaro saluda tras votar hoy, en un puesto de votación en Río de Janeiro (Brasil). EFE/ Andre Coelho POOL Foto: Andre Coelho POOL

“Hoy vencimos a la mentira”, dijo en referencia al sondeo de Datafolha, que preveía una ventaja de 14 puntos del izquierdista Lula sobre Bolsonaro. Con el 99% de los colegios electorales escrutados, Lula obtuvo 48% de los votos frente a 43% de su rival. Ambos se enfrentarán en un balotaje el 30 de octubre.

El resultado en Sao Paulo fue clave para que la diferencia de entre 12 y 15 puntos porcentuales que Lula mantenía en los sondeos frente a Bolsonaro se redujera a menos de la mitad, con lo que todo queda abierto para la segunda vuelta del próximo 30 de octubre.

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También ayudó a Bolsonaro la reelección en primera vuelta del gobernador de Río Janeiro, Cláudio Castro, quien logró un aplastante 58 %, frente al 27 % del progresista Marcelo Freixo, una diferencia cuya amplitud no fue prevista por ninguna encuesta. (I)