Volver a establecer el acuerdo nuclear con Irán es algo que se ve difícil por ahora, luego de que el principal negociador iraní y viceministro de Exteriores, Abás Araqchí, anunció este martes el inicio de la producción de uranio enriquecido a una pureza del 60 % tras el sabotaje a la planta de Natanz.

Araqchí dijo a los medios estatales iraníes en Viena, adonde llegó hoy para participar en las negociaciones nucleares, que ya se ha informado con una carta de este paso al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), según EFE.

El diario estadounidense The New York Times, que afirma que la operación fue obra de los israelíes, indicó el martes, citando a un “responsable de los servicios de inteligencia” de Israel, que “un artefacto explosivo fue introducido clandestinamente en la planta de Natanz, fue detonado a distancia e hizo saltar el circuito eléctrico principal y el de emergencia”.

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En tanto, Rusia e Irán se mostraron unidos frente a Estados Unidos y los países europeos por las negociaciones en Viena para intentar salvar el acuerdo de 2015 sobre el programa nuclear de Teherán.

“Esperamos que sea posible preservar el Plan de Acción Integral Conjunto y que Washington regrese finalmente a la aplicación plena de la correspondiente resolución de la ONU”, dijo a la prensa el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, acompañado por su homólogo iraní, Mohammad Javad Zarif, en Teherán.

“Pensaron que lo que hicieron en Natanz sería en perjuicio de Irán... Les aseguro que en un futuro cercano Natanz va a pasar a centrifugadoras más perfeccionadas (...) Los israelíes (...) hicieron una muy mala apuesta”, aseguró el jefe de la diplomacia iraní, según AFP.

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Lavrov volvió a llamar a Estados Unidos a levantar las sanciones adoptadas contra Teherán desde su salida del acuerdo en 2018 bajo la presidencia de Donald Trump.

Lavrov criticó además las recientes sanciones de la Unión Europea (UE) a Irán, que a su entender socavan las negociaciones.

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El lunes, la UE añadió a ocho funcionarios iraníes a su lista de sancionados por su participación en la represión a las protestas de 2019.

Las discusiones de Viena reúnen a Irán y las grandes potencias que permanecen en el acuerdo (Alemania, China, Francia, Reino Unido, Irán y Rusia), bajo los auspicios de la Unión Europea. Washington participa pero sin contacto directo con los iraníes. (I)