Un niño ecuatoriano de cuatro años murió en un ataque armado contra vehículos que transportaban a migrantes en México. Al menos cinco personas fallecieron en la masacre del jueves 15 de febrero en la frontera con Arizona, a la altura de Sáric en Sonora.

Carlos (nombre protegido), de origen peruano, relató a 1800 Migrante cómo fue el momento del ataque.

“Salimos del pueblo La Reforma y a 10 minutos en auto pasó la masacre. Íbamos en tres camionetas, en la primera la mayoría eran hombres, éramos como 25 en total, al frente junto al chofer iban las mujeres; eran dos dominicanas y una ecuatoriana, el resto éramos varones de varios países y en las dos camionetas que nos seguían iban las mujeres y niños”, contó Carlos.

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El sobreviviente viajaba junto a su hermana, Ana Vidal, quien iba en otra camioneta.

“Primero sentimos que un auto nos chocó por la parte de atrás y el golpe nos sacó del camino, nos lanzó a un pequeño barranco. Luego de eso, prendieron unas luces y unos hombres se bajaron y empezaron los balazos, eran ráfagas de metralleta, nos disparaban a nosotros y todos corrimos para salvarnos. Luego llegaron las dos camionetas y también les cayeron a tiros, fue algo espantoso mirar todo esto”, dijo Carlos.

“De pronto apareció otra camioneta y se enfrentaron a tiros con los primeros que nos atacaron, se notó que eran bandas contrarias. También miramos desde la montaña como incendiaron los autos”, agregó.

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Según Carlos, los atacantes vestían uniformes militares color azul y utilizaban armas de guerra.

Después del ataque, él se refugió con otras cinco personas ecuatorianas y logró cruzar la frontera hacia Estados Unidos. Desde allí pudo contactarse con 1800 Migrante, una organización de asesoría legal a migrantes.

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Hasta el momento, las autoridades mexicanas no se han pronunciado sobre la masacre.

“El silencio de las autoridades mexicanas raya en la complicidad con estos delincuentes que controlan una zona fronteriza importante. Es evidente que el gobierno mexicano ha fracasado rotundamente a nivel federal y estatal para brindar seguridad a los ciudadanos que recorren las carreteras de ese Estado y que pueden ser víctimas del crimen organizado a cualquier hora y nadie se hace responsable de lo sucedido”, aseguró William Murillo, vocero de la organización desde Nueva York

“Esto ha sido una nueva masacre y exigimos a las autoridades mexicanas total transparencia para conocer los hechos, los nombres de las víctimas y los heridos para que puedan ser atendidos y brindar algo de tranquilidad a sus familiares”, añadió. (I)