La libertad a Carolina Llanos Romero llegó el 29 de septiembre de 2021. Ese día el Tribunal de Revisión de la Corte Nacional de Justicia, por unanimidad, restableció el estado de inocencia.

Ella fue condenada a 20 años de prisión como autora intelectual del asesinato de tres personas en el denominado caso Quinsaloma, ocurrido el 4 de agosto de 2011 en la provincia de Los Ríos.

Tribunal de la Corte Nacional de Justicia restablece el estado de inocencia de Carolina Llanos en el caso Quinsaloma

La teoría de la Fiscalía era que las acciones del autor intelectual se habían canalizado a través de Gilbert Llanos (hermano de Carolina) con el cobro de un cheque y el pago a los autores materiales.

El Tribunal llegó a esa conclusión examinando la decisión de un tribunal penal de la misma Corte que ratificó el estado de inocencia de Gilbert Llanos, hermano de Carolina, el 26 de junio de 2020.

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Fueron ocho años que Carolina permaneció en la cárcel de mujeres de Guayaquil. Ella afirma no sentir odio, más bien dolor porque no vio crecer a sus hijos y peor perder uno en prisión.

Tribunal en caso Quinsaloma ingresa a etapa de deliberación ante casación solicitada

Dice que ella, su hermano y su pareja sentimental, el exasambleísta Galo Lara, fueron “rehenes” en el gobierno de Rafael Correa.

Al escuchar que fue declarada inocente, ¿cómo se sintió?, ¿cómo está ahora?

Me siento feliz por haber recuperado mi estado de inocencia, muchos años esperé esto, que la verdad salga a la luz y ha llegado el día 29 de septiembre, jueces independientes declararon mi estado de inocencia al evidenciar con documentos que fui parte de una persecución de la Senain (antes denominada Secretaría de Inteligencia) del gobierno de Rafael Correa, del exfiscal Galo Chiriboga y el exministro José Serrano. Ellos quisieron silenciar a Galo haciéndome daño a mí, asesinando a mi hijo en mi vientre.

¿Qué ocurrió en la cárcel?

Cuando yo ingresé (estaba) embarazada, me enviaron a hacer un examen en la Fiscalía, pidió a la Cruz Roja que me hiciera un examen de embarazo para comprobar. El examen obviamente salió positivo y pocos días después de enterarse esta gente perversa de que estaba embarazada, me mandaron a golpear salvajemente con una varilla de hierro, a echar gas pimienta y arrastrarme. Fue un grupo de mujeres ordenadas por ellos.

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Pocos días después se vino lo peor: la pérdida de mi hijo, sufrí más de 24 horas con dolores y sangrados para que por primera vez me saquen a la maternidad Marianita, donde me hicieron un eco transvaginal y donde evidenciaron que mi bebé ya no tenía latidos cardiacos.

Inmediatamente de esto me regresaron a prisión con mi bebé muerto en el vientre. Para después de dos días más dejarme sangrando, con dolores fuertes, sacarme otra vez a la maternidad para que me hagan un legrado; al no ceder la fiebre piden mi traslado a la maternidad (Enrique) Sotomayor, donde me vuelven a realizar otro eco y comprueban que mi primer legrado fue incompleto. En menos de 24 horas me hicieron dos legrados. Esto ocurrió a la medianoche.

Luego de esto, ¿qué pasó?

Al siguiente día en la mañana la directora del Centro de la Cárcel de Mujeres llega con policías, con una orden del ministro del Interior (en este entonces José Serrano), con un coronel, que tenían que trasladarme a prisión, después de haber tenido una prescripción médica que debía pasar unos días hospitalizada. Me sacaron en la camilla engrilletada, así me arrastraron hasta el ascensor donde, gracias a Dios, estuvo Galo.

En ese momento, Galo va a hablar con el director de aquel entonces de la Junta de Beneficencia, donde le dicen que no me pueden tener más tiempo ahí porque el Gobierno había pedido que si yo me sigo quedando en la maternidad, le iban a quitar las regalías que le daba el Gobierno a la Junta. Todo eso hicieron conmigo y no se bastaron solo con eso, enviaron a tratar de asesinar a mis dos hijos mellizos en casa e hirieron a mi hermano en la pierna porque él estuvo allí y los defendió. Todas esas bajezas las puede hacer una persona vil, sin corazón, sin sentimientos.

¿Qué seguimientos realizó su defensa para lograr el veredicto?

Nosotros presentamos pruebas documentadas hace un año y medio. Fuimos a audiencia de casación por mi hermano Gilbert Llanos, en la cual se demuestra y se tira abajo la tesis de la Fiscalía de que yo había dado un cheque a mi hermano para pagar a los sicarios. En esta audiencia se evidenció que el cheque no fue para pagar a unos sicarios, que mi hermano nunca estuvo en Quinsaloma, mi hermano estuvo conmigo en la clínica Omni Hospital, donde yo di a luz a dos hijos mellizos de Lara, el 4 de agosto de 2011, el mismo día que hubo la masacre en Quinsaloma.

¿Sabe quién cometió el triple asesinato?

Se trataba de un montaje del gobierno de Rafael Correa para silenciar a un opositor político que lo único que hizo fue denunciar casos de corrupción, como ustedes saben ahora que han salido a la luz por los cuales hay encarcelados, sentenciados y algunos prófugos aún.

En Quinsaloma todo el mundo lo sabe. No hubo una sola masacre, hubo dos, la primera ocurrió el 6 de junio de 2011, asesinaron a Darwin Romero Pino. Esta primera masacre toda la gente en Quinsaloma y la familia Llanos sabían perfectamente quién la ejecutó, fue Carlos Humberto Llanos. La familia de Darwin le hizo exactamente lo mismo: quemar la casa y asesinarlos con crueldad.

Y lo que es peor la misma madre de Carlos sabía que su hijo había asesinado a Romero porque ella lo dice en una versión. Ante la Fiscalía de Quinsaloma, la señora dice que debe indicar que a su hijo Carlos lo están culpando de un asesinado de un señor Romero.

Y lo dijo un policía, ¿quién es este famoso policía?, el mismo que fue a declarar en mi contra y a decir que escuchó que Carolina Llanos había ordenado los asesinatos, el mismo que fue condecorado por el caso Quinsaloma, Kléber Ramírez, ese mismo policía fue el que les dijo que Carlos Humberto Llanos era el asesino del caso de Darwin. Esto se dio por una vil venganza en la que Galo, ni mi hermano ni yo tenemos nada que ver. Simplemente fuimos rehenes de la sucia política de Correa, como él lo dijo en una sabatina: hay que meterle la mano a la justicia y la metió de la manera más vil, metiéndose con mi familia, con mis hijos. ¿Para qué?, para silenciar a Galo Lara haciéndome daño a mí. Matando a mi hijo en mi vientre...

¿Va a emprender acciones legales?

Mejor le hago la pregunta, ¿quién me devuelve mis ocho años en prisión?, ¿quién me devuelve a mi hijo?, nadie lo va a hacer. En mi corazón no tengo odio, pero la historia y la justicia tendrán que pronunciarse en algún momento con esta gente perversa.

Voy a seguir mi vida normal y estamos con los abogados buscando la manera de poner una demanda para que esto no se repita en la historia del Ecuador.

¿Contra quiénes será la demanda?, ¿quizás contra el expresidente Correa?

Contra las personas que nos hicieron esto, fiscales, policías, ministros, contra todas estas personas y jueces. Contra todas las personas que armaron una persecución terrible en contra de nosotros.

El pasado miércoles, el presidente Guillermo Lasso mencionó a Lara y a usted. Dijo que cómo es posible que a un ser humano (refiriéndose a Correa) se le pudo ocurrir destruir la vida de ambos y la de su hijo. “Ese es un monstruo. Ese tipo debemos dejarlo en el basurero de la historia”, expresó Lasso. ¿Qué piensa de estas declaraciones?

El presidente de la República lo hizo público en un programa, lo dijo con profundo dolor que Rafael Correa era un monstruo al habernos hecho todo lo que nos hicieron... de la maldad a la que fuimos sometidos nosotros.

¿Quizás se abre una oportunidad para que dialogue con el mandatario?

Tenemos una invitación, aún no tenemos la fecha de hacernos un acto de desagravio en el Palacio de Carondelet. (I)