“Estar vivo y libre para contarlo es algo formidable. Pensé que este día no iba a llegar”, dice el exasambleísta Galo Lara, al describir las sensaciones que tiene por estos días, luego de que la Corte Nacional de Justicia aceptara un recurso de revisión de la sentencia por la cual fue condenado a diez años de prisión como supuesto cómplice de un triple crimen en Quinsaloma, Los Ríos, y lo declarara inocente. En un diálogo con este Diario dice que ya ha perdonado y olvidado todo el daño que, según él, le hizo el expresidente Rafael Correa; y habla de sus acciones legales futuras que buscan, principalmente, sancionar a quienes estuvieron detrás de la “persecución política” hacia él y su pareja Carolina Llanos. Ella también fue declarada inocente hace pocas semanas en el mismo caso por el cual fue condenada como autora intelectual.

¿Qué consecuencias jurídicas tiene esta decisión judicial?

En el momento en que se te declara la inocencia se te restituyen todos tus derechos, entre esos mi estado mi inocencia. Muchos se preguntan qué pasará con los daños que me causaron. Yo quiero hacerle un petitorio a la fiscal general, Diana Salazar, y a la presidenta de la Judicatura, María del Carmen Maldonado, porque las personas que fueron instrumentos de esta persecución están en cargos en la Fiscalía y la Judicatura. Son un atentado para la sociedad Inés Barco, que fue fiscal de Quinsaloma y actualmente está en Soluciones Rápidas de la Fiscalía en Guayaquil; María José Murillo, ex directora de la cárcel y ahora jefa de Talento Humano de la Fiscalía; el juez Jimmy Iza, al que usaron para sacar la boleta de captura contra Galo Lara y Carolina Llanos, que ahora está en Mocache; entre otros… Que verifiquen esto porque no pueden estar en funciones personas que han cometido estos abusos, sabiendo que éramos inocentes nos persiguieron.

¿Pero usted las va a denunciar formalmente?

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Ya lo estamos trabajando con nuestros abogados.

¿Y plantearán una demanda contra el Estado por los abusos que afirma que se cometieron en su caso?

Sí, vamos a hacerlo, ya la están preparando nuestros abogados. Vamos a plantear este recurso de repetición para que el Estado sea el que nos indemnice por todo lo que perdimos. Cuando usted va a un campo de guerra, o a un sitio donde hubo refugiados o presos políticos, encuentra paredes que dicen “Nunca más”. Lo que nosotros queremos es que nunca más se repita lo que nos hicieron a nosotros. Que nunca más se persiga a la pareja de un político para callarlo, que nunca más se mate en el vientre de una mujer a un niño… Nunca más.

¿También prevén demandar a Panamá por haber revocado su asilo y luego facilitar su extradición al país? Usted dijo que se lo había canjeado por un barco retenido con drogas.

La demanda es contra el Estado ecuatoriano porque fue este el que firmó que garantizaba los derechos y la vida de Galo Lara cuando se dio mi extradición. Está escrito por el presidente de la Corte de ese entonces (Carlos Ramírez), que fue el mismo que le hizo pagar a Rafael Correa (la indemnización en) el juicio del Banco del Pichincha… Panamá reclamaba el barco que fue capturado en aguas internacionales porque era parte de una operación encubierta en la que participaban agentes de la DEA. Sí canjearon a Galo Lara por el barco. Y me entero de todo esto porque la tripulación que fue enviada desde Ecuador a Panamá llegó al pabellón donde estaba preso y ellos me lo contaron.

Usted ha dicho que lo persiguieron por denunciar la corrupción del correato. ¿Hubo quizás un caso en particular que detonó todo?

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El que no haya aceptado su soborno. Me envió un asambleísta de Alianza PAIS para detener el juicio político del exministro (Jorge) Marún, me envió al papá de Vinicio Alvarado para que le pida lo que quiera a Correa. Yo estaba asombrado. Y en vida le pregunté a don Humberto Alvarado cómo es que te dijo el presidente Correa esto. Y me contestó: ‘Mira, Galito, esto es sencillo, pídele lo que quieras que Rafael dice que empezaste siendo una pulga en la parte de adelante y ahora eres un cangrejo en la parte de atrás’. Yo le respondí: Sí, voy a pedir algo. Sí, dime, dime, dame las carpetas, quienes un ministerio, un contrato. Dile que deje de robar, es lo único que le pido. Y ahí la persecución se volvió cruel e inhumana… El tiempo me dio la razón en mis denuncias de corrupción, el precio de fiscalizar al correísmo lo pagué en la cárcel.

Un grupo de amigos, familiares y seguidores acompañaron a Galo Lara afuera de la Corte Nacional, la semana pasada, luego de que se declarara su inocencia dentro del triple asesinato ocurrido en Quinsaloma (Los Ríos). Cortesía/El Universo Foto: El Universo

Si no fueron usted y Carolina los responsables del crimen de Quinsaloma, ¿entonces quiénes?

El caso se originó en una venganza por la muerte de un peluquero. Desde el inicio se supo quién había ordenado el crimen, pero la Fiscalía de ese entonces nunca quiso investigar por ese lado sino enrumbaron el caso hacia nosotros. El culpable del caso Quinsaloma sigue libre; en la denuncia de la madre de uno de los asesinados ella dice quién lo hizo.

¿Este proceso jurídico liquidó su carrera política?

Creo que Dios me ha dejado vivo para algo. Sobrevivimos a diez años de una cruel e inhumana persecución política, sobreviví al COVID-19 con 45 días de coma inducido, y se declara mi estado de inocencia. Dios tiene un propósito en mi vida.

¿Cómo es que usted ha dicho que perdonó y olvidó a Rafael Correa, pero pedirá una reparación del Estado ecuatoriano?

Eso es otra cosa.

Pero supongo que la repetición también lo alcanzará a él si, según usted, fue quien ordenó todo esto.

Esto no lo sabemos.

Es decir que no puede demostrar que él estuvo detrás de todo.

Por eso lo perdono. (I)