La seguridad, y específicamente contener las muertes violentas, fue uno de los retos del Gobierno nacional durante el 2024. Muchos de los asesinatos en las calles a plena luz del día y masacres en distintas localidades de Ecuador fueron relacionadas con la cruenta disputa entre bandas delictivas del crimen transnacional, 22 de ellas reconocidas como grupos terroristas en el marco del conflicto armado interno vigente.