Al inicio de este nuevo año considero que es hora de arrimar la bandera de la confrontación, de izar la bandera del entendimiento. Es hora de que los ecuatorianos pongamos de nuestra parte para que el país recupere su estado normal, para volver a tener paz y trabajo. De lo contrario, el Ecuador no se recuperará y será como se lo cataloga ahora: uno de los países más peligrosos del mundo; con ese calificativo nadie querrá invertir. Por estos errores de nosotros, los adultos, a las generaciones en crecimiento les espera un futuro sombrío y sin esperanza de progreso.
Recapacitemos y pensemos que puede ser la última oportunidad. Si seguimos creyendo que cada uno es dueño de la verdad y no llegamos a lograr consensos, dejaremos a la juventud ese legado. (O)
Colón Vicente Quiroz F., Guayaquil


















