En la minería ilegal, y en la erradicación de los laboratorios de droga, la alianza con los Estados Unidos seguro va a funcionar, porque desde un helicóptero les enviarán un misil, y de su inversión no les quedará nada.

En cuanto a la seguridad urbana la situación es diferente, en este Gobierno ha habido 14 estados de excepción que en la práctica no han funcionado. Es verdad que se ha confiscado armamento, dinero y droga, en el control para el lavado de activos es difícil rastrear bitcoins. Los estados de excepción no han funcionado porque los delincuentes se repliegan, e igual siguen controlando el territorio, y el tiempo está a su favor.

El ministro del Interior hace un trabajo excelente, pero parece que la Corte Constitucional se niega a darle las herramientas para hacer bien su trabajo y mantener el orden; tal parece que la Asamblea y la Corte Constitucional aún no han entendido, que si la Constitución no nos garantiza la seguridad, su función es “pensar en una solución” o ver “qué hacer con la Constitución”. Lo que no se puede es maniatar a las fuerzas del orden; porque si el ministro le declara la guerra a la delincuencia y no hay bajas, los delincuentes se nos van a reír.

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No nos engañemos no vamos a ver a los “marines” disparando a delincuentes, a menos que la Asamblea y la Corte Constitucional entiendan que para erradicar a la delincuencia y ganar la guerra tiene que haber bajas, y las bajas no deben estar en la sociedad civil, las bajas deben estar con los enemigos del Estado. (O)

Juan Orús Guerra, arquitecto, Guayaquil