El presidente ha enviado una reforma sobre la conformación de la Asamblea, con el propósito de reducir la cantidad de asambleístas, pero la propuesta de cambio no tiene mayor incidencia y de la manera que está planteada, en diez años habremos regresado a la cantidad actual.

Si de acuerdo a las leyes, los asambleístas no pueden tramitar proyectos de obras para sus provincias, no hay mayor sentido tener representantes provinciales, por lo que sugiero un sistema que a la vez que reduzca sustancialmente el número de legisladores, también les dé a las mujeres igualdad de representación. Se elegirá un total de 48 asambleístas, en dos listas de 24 hombres y 24 mujeres, en las cuales obligatoriamente constará un candidato residente en cada una de las 24 provincias. Obviamente, los partidos grandes colocarán sus candidatos de acuerdo con la población, y es casi seguro que las listas serán encabezadas por candidatos de Guayas o Pichincha; pero –y esto es importante–, partidos fuertes regionalmente pueden colocar sus candidatos con residentes de sus provincias fuertes como Cotopaxi o Chimborazo en los primeros puestos. Y además funciona para hombres y mujeres que puedan encabezar listas de sus partidos y probablemente alcancen un escaño. Creo que de esta manera no habrá tantos diputados, y su calidad tendrá que mejorar significativamente para captar el voto de toda la nación. (O)

Fiorello Centanaro Sotomayor, avenida Samborondón