A la Asamblea Nacional le importa poco trabajar por el país y peor contribuir en la solución de los problemas estructurales que demandan los ecuatorianos. Más aún hoy que desesperadamente tratan de manipular el momento político electoral con miras a la segunda vuelta presidencial, sin importarles nada.
Tanta demagogia han exhibido, incluso en la aprobación de proyectos, al crear leyes sin el debido financiamiento, lo cual es irresponsable, pero les importa poco porque se burlan de sus mandantes, los electores, a los que no les rinden cuentas.
Precisamente la Corte Constitucional, por unanimidad, a través del dictamen último 1-25-OP-25, acaba de llamarle “severamente la atención a la Asamblea Nacional por aprobar normas sin analizar detenidamente el impacto que tienen en el sistema de seguridad social, al no requerir la información actuarial correspondiente, contraviniendo el principio constitucional de sostenibilidad”.
Según el dictamen, esta omisión reviste mayor gravedad al tratarse del derecho a la seguridad social de un grupo de atención prioritaria como son las personas con discapacidad, de conformidad con el artículo 35 de la Constitución.
Demagogia pura y barata cuando aprobaron con arrogancia el proyecto de la Ley Orgánica de las personas con discapacidad (con engaño a este respetable sector) y la CC le ha salido al paso para decirles que han inobservado los artículos 105 y 301 de la Constitución al requerir la iniciativa del Presidente de la República respecto de disposiciones que aumentan el gasto público e inobservaron los artículos 368, 369 y 371 de la Constitución al verificar que se aprobaron reformas a la seguridad social que infringen el principio de sostenibilidad.
En su dictamen, la CC ha sido insistente en demandar que la Asamblea debió contar con información actuarial técnica que asegure el principio de sostenibilidad, de conformidad con el artículo 369 de la Constitución, para la creación de nuevas categorías de beneficiarios de la pensión por discapacidad.
Hubo un voto concurrente del juez constitucional, Enrique Herrería, que ilustra el tema y profundiza el análisis, al señalar era necesario que se atienda, analice y dilucide por la CC, toda vez que la falta de financiamiento en este caso es contraria a la Constitución.
La revolución ciudadana pretende engañar, desde la conducción de la Asamblea, al desempolvar una reforma parcial a la Constitución, presentada hace cuatro años, que intenta incluir que el dólar de los EE. UU. sea la moneda oficial y de libre circulación en el territorio ecuatoriano, cuando no han podido desvirtuar sus intenciones, repetidas por sus dirigentes y candidatos, de fomentar irresponsablemente el manejo del dinero electrónico desde el Estado, de crear el ecuadólar, sin respaldo, a cambio de tomarse recursos (del Banco Central), que pertenecen en gran parte a los usuarios del sistema bancario y financiero, depositado por las instituciones financieras a través del encaje bancario.
El propio candidato a la Vicepresidencia ha reiterado que no es verdad que el país no tiene dinero y que no se usa para prioridades. ¿De quién? ¿Recursos que hay en el Banco Central y que no pertenecen al gobierno de turno? Algo inadmisible que no se podrá aceptar. (O)