Las diez horas sin energía para las industrias –que levantaron su voz para advertir sobre la afectación en la producción, la economía y el empleo del país– empezaron a aplicarse y a todos los sectores y hogares por igual.

Hubo varias alertas de que la situación estaba empeorando, sobre todo cuando Colombia suspendió la exportación de energía a Ecuador por su propio déficit de lluvias. Pero las horas de cortes no aumentaron sino que disminuyeron y, ahora, el Gobierno tomó la decisión de subirlas.

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Volver a racionamientos de diez horas fue el último anuncio que hizo el ministro de Energía, Antonio Goncalves, antes de renunciar al cargo por el que han pasado cuatro personas. Es la cartera de Estado que ha tenido más cambios en los casi once meses que tiene el gobierno de Daniel Noboa Azín. La primera ministra se fue también en tiempos de apagones, el 15 de abril pasado, cuando en la madrugada se dieron cortes inesperados y luego se los anunció de forma oficial.

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Aquella vez se habló de sabotaje, incluso se abrió una investigación fiscal en contra de la ministra. Ahora Goncalves se va “por temas personales”, agradeciendo al mandatario por la oportunidad y deseando éxitos a la ministra del Ambiente, Inés Manzano, quien quedó encargada de hacerle frente a la situación energética.

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Él decía y repetía que se debía cuidar el embalse de Mazar, por eso los cortes de luz se retomaron el 23 de septiembre. Desde entonces, todos los días se vive con cuatro, seis, ocho y ahora diez horas sin luz. También alertó de que, si la cota del embalse de Mazar llegaba a 2.110 metros sobre el nivel del mar, se perdería el control. Se podrían cerrar dos turbinas “y a partir de ese momento dependemos exclusivamente de lo que llueva”. Mazar está en 2.112,93 metros y sigue generando.

El panorama es incierto. De la lluvia no se puede depender. El Gobierno tiene que tomar decisiones certeras que aseguren la independencia energética, solucionando los problemas actuales, pero ante todo buscar soluciones a largo plazo. Sin energía, el país dejará de crecer. (O)