Los NFT, certificados de autenticidad digital de contenidos de internet (imágenes, animaciones...), revolucionaron el mercado del arte en el mundo, poniendo a la creación contemporánea como “locomotora” del sector, según el informe anual de la sociedad francesa Artprice publicado el lunes.

Las ventas públicas alcanzaron un récord de 2.700 millones de dólares durante el ejercicio 2020-2021, lo que supone un aumento anual del 117%. El principal empujón llegó por los NFT, “token no fungibles”, y la migración a internet de las subastas de arte contemporáneo por la pandemia de covid-19.

Se considera arte contemporáneo a toda obra de un artista (tanto en pintura, escultura, instalaciones, dibujo, fotografía, estampas, videos y, desde ahora, NFT) nacido después de 1945.

Entre el 30 de junio de 2020 y el 30 de junio de 2021, 102.000 obras contemporáneas fueron vendidas en el mundo, lo que representa el 23% del mercado mundial de arte, una cifra que era solo el 3% en 2000-2001, detalla Artprice, líder mundial de la información sobre este sector.

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China continental, Taiwán y Hong Kong, con el 40% de las ventas en el mundo, se convierten en el primer mercado de arte contemporáneo por delante de Estados Unidos (32%) y el Reino Unido (16%).

Nueva York sigue encabezando la lista de plazas emblemáticas del arte, pero Hong Kong se sitúa justo tras ella, destronando a Londres del segundo puesto.

Las mujeres representan el 37% de las artistas, casi la mitad en el sector de la fotografía, detalla para la AFP Thierry Ehrmann, presidente de Artprice.

Artistas que salen de la nada

Las obras digitales en NFT representan dos tercios del valor de las ventas por internet, y un 2% del mercado global de arte en 2021, según este informe.

“Hay artistas emergentes como Beeple, que salen de la nada, sin galeristas ni exposiciones, rechazan entrar en el circuito tradicional del arte”, afirma Thierry Ehrmann.

Considerado en ocasiones como una “burbuja especulativa”, “los NFT permiten que jóvenes artistas se ganen la vida con ello, sobre todo los creadores de street art, efímero por naturaleza”.

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En el año 2000 eran solo unos 150 artistas de street art en el circuito de las subastas de arte, y en 2021 son ya 18.000, señala Ehrmann.

Para este experto, se trata de una tendencia “mundial que se impone con fuerza”.

Banksy, uno de los más famosos artistas callejeros, tuvo en el primer semestre de 2021 un volumen de negocios de 123 millones de dólares, y se coloca entre las cinco firmas de artistas más rentables en las salas de subastas, por detrás de Picasso, Basquiat, Warhol y Monet, según este informe.

Si se tiene en cuenta solo los artistas contemporáneos, Banksy alcanza el segundo puesto, por detrás de Basquiat (que supone el 7% de las ventas mundiales, por valor de 181 millones de dólares).

Desconocido aún el año pasado por las casas de subastas, el estadounidense Mike Winkleman, alias Beeple, de apenas 40 años, figura entre los tres artistas vivos más caros: tras David Hockney y Jeff Koons. Su primer NFT, “Everydays: 5.000 days”, alcanzó los 69,3 millones de dólares tras haber tenido un precio de partida en la subasta de 100 dólares.

Beeple, con millones de seguidores en Instagram, y apoyado por la casa de subastas Christie’s, supone el 3% del mercado de arte contemporáneo, según este informe.“Coleccionistas 2.0″

Los NFT llaman la atención de “nuevos coleccionistas, de una edad media de 32 años, la generación 2.0 que compra artes a precios más baratos pero como un modo de vida”, cuenta Thierry Ehrmann.

En 2020-2021, los token no fungibles representan nueve ventas millonarias, tres veces más que la fotografía, según el informe de Artprice.

Otro hecho relevante del año, la llegada masiva de artistas afroamericanos, afrobritánicos y africanos al mercado de subastas. El pintor Amoako Boafo, de Ghana, hizo saltar por los aires las subastas con su cuadro “Baba Diop”, vendido en diciembre de 2020 en Hong Kong, por 1,14 millones de dólares, diez veces más que su estimación inicial. (I)