Para el maestro Leon Spierer no hay mejor escenario que el estar junto a una orquesta sinfónica y frente a un público apreciando su música en vivo. Ya sea en Italia, Alemania, Estados Unidos, Suecia, México, Japón o Argentina, Spierer y su violín siempre están prestos para ofrecer su mejor espectáculo con los otros músicos. “A mí siempre me ha encantado viajar y no solo a mí, sino a mi violín también, y yo lo he acompañado”, menciona con simpatía. El maestro ahora se encuentra en la Perla del Pacífico para festejarla con un concierto junto con la Orquesta Sinfónica de Guayaquil (OSG), maestro Dante Santiago Anzolini, quien además fue la persona que gestionó su llegada al país.

Durante más de 30 años Spierer fue concertino de la Orquesta Filarmónica de Berlín. También lo fue de la Orquesta Filarmónica de Estocolmo, por cinco años. Su camino en la música suma más de 60 años en los que también se ha desempeñado como miembro de jurado en diversos concursos internacionales, entre los que destacan los de Múnich, Génova, Odense y Paganini. Desde el año 2000 ha venido desarrollando una intensa labor docente como maestro de violín.

Y es que a sus 93 años la música sigue siendo pilar fundamental -después de su familia- en su vida. “Es mi modo de vivir, a mí la música me ayuda a expresar mis sentimientos como otros lo hacen con la danza, con la poesía, la escultura, literatura...”, expresa.

Es por eso que el regresar a escenarios extranjeros, luego de un largo tiempo en pausa a causa de la pandemia, es algo que lo llena de ilusión. “Tanto Ecuador como muchos otros países han sufrido mucho con esta epidemia, ahora parece que el cielo -digamos así- se está aclarando y que las artes nos dan esperanza de que vamos a volver a un mundo al cual estábamos acostumbrados”, manifiesta.

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Maestro Leon Spierer en ensayos con la Orquesta Sinfónica de Guayaquil en el Teatro Centro Cívico. Foto: Carlos Barros

Spierer intervendrá con su violín como director invitado de la OSG, pero aclara que su papel será complementario. “Yo no voy a dirigir, voy a, de vez en cuando, hacer algunos movimientos; pero en general, los músicos saben cuáles son mis intenciones musicales y yo trato de adaptarme a las de ellos”, afirma.

“De vez en cuando también es aconsejable que una orquesta sinfónica haga música como si fuera un pequeño conjunto de cámara o un cuarteto que no tiene director, para que los músicos puedan desarrollar individualmente su musicalidad”, añade.

El repertorio para el concierto lo componen obras clásicas y obras románticas como Obertura al estilo italiano, de Franz Schubert; la Serenata para cuerdas, de Piotr Tchaikovsky, y la Sinfonía n.º 7 de Ludwig van Beethoven. “El primer y último movimiento de esta última obra son unas danzas que representan a los campesinos bailando, termina con muchísima alegría. Si al público le gusta el concierto, tenemos preparada una pequeña sorpresa musical”, indica el maestro.

“Vale la pena escuchar a esta excelente orquesta, las obras son muy hermosas (...). Es indudable que toda orquesta necesita un jefe director estable, la Orquesta Sinfónica de Guayaquil tiene un director que es más que excelente”, continúa.

El concierto también tiene como finalidad incentivar a la ciudadanía a seguir realizando donaciones al Comité de Damas de la Sociedad de Lucha Contra el Cáncer (SOLCA) para poder conseguir instrumentos musicales para los niños.

A Spierer lo motiva saber que su presencia en Ecuador responde a una causa benéfica. “Vivimos en un mundo hermoso, pero también en parte triste, hay mucha miseria, especialmente en los chicos que son nuestra esperanza para el futuro”, expresa el artista, quien no cobrará por su participación.

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La OSG mantiene un acuerdo con SOLCA, en el que se ha logrado que más de 20 niños pacientes oncológicos ambulatorios de la institución reciban clases de música gratuita por Zoom con su director orquestal y varios de los instrumentistas.

Las donaciones se pueden realizar a la cuenta corriente del Banco Bolivariano número 0005201246; Ruc: 0992134585001.

Maestro Leon Spierer en ensayos con la Orquesta Sinfónica de Guayaquil en el Teatro Centro Cívico. Foto: Carlos Barros

Spierer es nacido en Berlín y de padres rusos. Su familia emigró a mitad de los años 30 a Argentina. “Un país que muy generosamente nos ha recibido y ahí he crecido y he estudiado, y es el idioma más intenso de mi juventud”, dice.

Desea que la música lo siga acompañando hasta lo último de sus días. “Hay personas que cuando llegan a una cierta edad se retiran porque tienen un hobby o tienen algún interés en hacer alguna otra actividad, mi hobby es la música, es actuar, es participar mis ideas musicales con mis colegas”, enfatiza.

El espectáculo será mañana viernes en el Teatro Centro Cívico Eloy Alfaro a las 19:00. La entrada es libre. (I)