Los príncipes Guillermo y Enrique de Inglaterra, hijos de la fallecida princesa Diana de Gales, encargaron esta estatua en honor a su madre en 2017, mucho antes de que la familia real británica se enfrentara a los últimos grandes desacuerdos y escándalos públicos. Así que este jueves 1 de julio, los hermanos olvidarán cualquier diferencia para homenajearla en el que habría sido su cumpleaños número 60.

Siguiendo el plan, Enrique ya se encuentra en Reino Unido para estar presente en la ceremonia y, de acuerdo con el comentarista real Richard Palmer, Enrique permanece hospedado en Frogmore Cottage (Windsor), donde residirá hasta su regreso a Estados Unidos.

También, como se había anunciado, su esposa, la actriz Meghan Markle, permanece en California, Estados Unidos, junto a sus hijos Archie y Lilibet Diana.

“Es el momento adecuado para reconocer su impacto positivo con una estatua permanente”, dijeron los príncipes en 2017. “Nuestra madre tocó tantas vidas. Esperamos que la estatua ayude a todos los que visitan el Palacio de Kensington a reflexionar sobre su vida y su legado”.

Los detalles sobre la estatua de la princesa Diana, próxima a desvelarse

La estatua se instalará en el Sunken Garden del Palacio de Kensington, lugar donde Diana solía pasar mucho tiempo charlando con los jardineros. También fue donde el príncipe Enrique y Meghan posaron para sus fotos de compromiso en 2017.

Ian Rank-Broadley, el escultor detrás de la imagen de la reina Isabel II, que decora todas las monedas británicas desde 1998, fue comisionado para crear el tributo. (E)