Por Rashel Goyes, para EL UNIVERSO

La llamada telefónica de un amigo y excompañero de elenco motivó a Austin St. John, mejor conocido como el Power Ranger rojo, a volver al mundo de la actuación. Fue en el 2014, cuando St. John se encontraba en servicio militar en el Medio Oeste como médico de guerra y recibió la llamada de su amigo Walter Jones, quien interpretó a Zack, el Power Ranger negro. La llamada fue precisa y trataba sobre una convención, en la cual el elenco participaría. El actor que dio por primera vez vida a Jason Lee Scott no lo dudó y en ese momento se comunicó con su esposa dejándole el mensaje: regresaré a casa.

Desde aquel momento, St. John dejó el servicio que mantuvo por varios años para enfocarse en las giras y nuevos proyectos de películas y series. Hoy, el primer líder de los Power Rangers se encuentra en Ecuador para la quinta edición presencial del Comic Con, que toma lugar en el Centro de Convenciones de Guayaquil.

En una entrevista con EL UNIVERSO, St. John, de 47 años, relata su vida después del famoso show de 1993 y lo que espera de su corta estadía en la convención de cómics.

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Su personaje, el Power Ranger rojo es uno de los más queridos y recordados de la serie, ¿Qué se siente volver a ponerse el traje que le dio fama a nivel mundial?

Crearon Spider-Man en los años sesenta, hace muchas lunas atrás. Desde entonces, mucha gente ha podido ser portadora del traje. Spider-Man empezó como un cómic y luego se personificó, lo mismo pasó con Batman y Superman. Mi show empezó en Japón, entonces hay un hombre que usó el traje antes que yo. Fuera de Japón, fui yo el primero. Usar el traje de los Power Rangers para mí se siente como una responsabilidad grande porque he acogido de dos a tres generaciones que me vieron y siguen viendo en la TV, y reconocen como parte del elenco original. Así que tengo mucha responsabilidad dentro y fuera del traje.

Después de esta producción, se vinculó a otras series y películas con menor exposición, ¿por qué no continuó trabajando en esta área?

Dejé el show y estuve sin hogar por un tiempo. Luego terminé la secundaria, obtuve dos títulos universitarios, terminé mi segundo título en Medicina de Emergencia, y en realidad no estuve en contacto con nadie del programa a excepción de mi buen amigo, Walter Jones, el Power Ranger negro, quien me alentó a regresar. Desde que estoy involucrado de nuevo en películas y series he trabajado en varios proyectos como Tres Leches, Monsters at Large, A Walk with Grace y otro que pueden encontrar en mi sitio web www.austinstjohn.biz, que remodelaré próximamente.

Si hubiera podido darle otro giro a su personaje, ¿Cómo habría sido la historia del Power Ranger rojo?

No cambiaría nada, diseñé a Jason como un modelo a seguir en representación de mis padres. Mi madre fue policía, mi padre estuvo en la marina y fue militar. Eran personas muy fuertes y capaces, pero al mismo tiempo eran calmados. Nunca empezaban peleas, siempre defendieron lo que pensaban que era correcto y nunca dudaron en hacer lo posible para proteger a su familia. Creo que eso representé en Jason y finalmente lo convirtió en líder de la familia Power Ranger; era su trabajo protegerlos pero también apoyarlos y dejarlos ser los héroes que eran. Jason no era presumido ni se creía mejor que los otros, él era humilde y muy capaz. Creo que no lo cambiaría, esa era la esencia de él.

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El Power Ranger rojo era el líder del grupo, sin embargo cuando apareció el Power Ranger verde quedó relegado, ¿Cree que este personaje le restó protagonismo al suyo?

No, lo que pasaba detrás de escena eran negociaciones con los dueños del show. Entonces, comenzaron a describir en los guiones al Power Ranger verde como más fuerte para volverlo de líder cuando supieron que yo dejaría el show. Fue cuestión de un relevo.

En su actual vida diaria, ¿en algún momento lo han reconocido por su trabajo como actor?

Sí, cuando no uso gorra o no me afeito, no puedo salir a ningún lado. Es una de las razones por las que llevo barba, ahora está corta, pero normalmente me la dejo crecer bastante. Ese es mi camuflaje en público, aún después de 30 años la gente me sigue reconociendo. (E)