Si viviera hoy, José Saramago estaría por celebrar su cumpleaños 100 en menos de dos meses, el 16 de noviembre. El reconocido autor portugués y premio Nobel de Literatura (1998) falleció en 2010 en Lanzarote, isla canaria administrada por España. Allí escogió exiliarse unos años antes con Pilar del Río Sánchez, su esposa y traductora española, debido a la censura de su obra por parte del gobierno de Portugal, que la consideraba ofensiva para la comunidad católica.

El centenario de José Saramago

Antes de morir, José Saramago creó la Fundación José Saramago en 2007 en Lisboa, con el propósito de defender y promover los derechos humanos y proteger el medio ambiente.

A lo largo del 2022, el año de su centenario, se han programado una serie de actos, tanto en Portugal como en otros países, dedicados al escritor en cuya obra se destacaron como temas recurrentes la identidad y el aislamiento, con personajes que muestran sus luchas para conectarse entre sí y vincularse como comunidad, tal como ocurre en Ensayo sobre la ceguera (1995). Las actividades se vienen cumpliendo desde noviembre del 2021 y finalizan en noviembre de este año.

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Una parte del legado José Saramago se trasladará a la Caja de las Letras del Cervantes

La presidenta de la Fundación José Saramago, Pilar del Río (d), en el acto de entrega del legado 'in memoriam' de José Saramago a la Caja de las Letras del Instituto Cervantes. En la imagen también aparece el ministro de Cultura y Deportes, Miquel Iceta. Foto: JUANJO MARTIN

Nadie está obligado a leer a José Saramago, nadie está obligado a leer, pero quien lo hace es, sin duda, más inteligente: leer aumenta nuestra sensibilidad.

Pilar del Río

Ecuador se anotó al cronograma del centenario por medio de la Feria Internacional del Libro de Guayaquil, donde la viuda de Saramago ofrecerá una conferencia conmemorativa este viernes 23 de septiembre. El encuentro será a las 19:00 en el salón Vicente Rocafuerte, con la participación de Fernando Balseca y Diego Pérez, más la moderación de Eloise Hagen.

Antes de cumplir esta cita, Pilar del Río (quien también preside la fundación de Saramago) conversó con este diario sobre la celebración de la vida y obra del autor, así como de la publicación del libro La intuición de la isla. Los días de José Saramago en Lanzarote, en el cual ella nos acerca a las vivencias del nobel luso en la isla atlántica donde siguió produciendo sus obras más reconocidas.

Alfaguara publica un libro sobre José Saramago para descifrar al premio Nobel

Pilar del Río, viuda del escritor luso José Saramago, muestra un ejemplar de una de sus obras en el ámbito de la presentación, por parte de la editorial Alfaguara. Foto: -- FERNANDO ALVARADO

¿Cómo deberíamos celebrar el centenario de José Saramago?

R. Tal como lo estamos haciendo: convocando a los lectores, asistiendo a lo que ellos dicen, atendiendo las propuestas cívicas que nos llegan desde particulares e instituciones celebrando a José Saramago con música, obras de teatro, exposiciones, libros, lecturas públicas, congresos académicos… Hay un desbordar de iniciativas que nos enorgullece: la cultura convoca, José Saramago convoca.

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¿Qué podría adelantarnos de su presentación en la Feria del Libro de Guayaquil? ¿Por qué no deberíamos perdérnosla?

R. Porque oír hablar de José Saramago es interesante. Vamos a reflexionar si no seremos ciegos que, viendo, no vemos. Vamos a sentir juntos a José Saramago. Creo que perdernos los momentos de la Feria con el gran escritor portugués de protagonista sería desaprovechar ocasiones únicas. No vamos a celebrar otro centenario de un autor tan contemporáneo como José Saramago…

La primera novela de José Saramago será editada en español con motivo de su centenario

¿Qué le diría a una persona que aún no ha leído la obra de Saramago? ¿Por cuál libro debería empezar para adentrarse en este autor y por qué?

R. Nadie está obligado a leer a José Saramago, nadie está obligado a leer, pero quien lo hace es, sin duda, más inteligente: leer aumenta nuestra sensibilidad. Lean a José Saramago o a otro escritor o escritora y verán cómo el mundo será más ancho y menos ajeno. Con la cultura crecemos todas y todos. Leer es bueno para la salud, solemos repetir en La Fundación.

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Escribí este libro (’La intuición de la isla’) durante la pandemia para que la voz, las voces que se han cruzado en Lanzarote, no se apagaran.

El escritor portugués José Saramago, en una fotografía de archivo. EFE/Emilio Naranjo Foto: EMILIO NARANJO

Niños de Europa, África y América leen a Saramago por su centenario

En su caso, ¿Qué la cautivó a usted primero, el autor o el hombre?

R. La obra que estaba traducida al español y que leí por casualidad, sin recomendación previa. Entonces descubrí una obra deslumbrante. Memorial del convento y El año de la muerte de Ricardo Reis eran los títulos entonces traducidos al español. Luego las circunstancias quisieron que conociera al autor de esa obra. Y si la obra es buena, el autor no está por debajo.

Y como lectora, ¿Cuál es su obra favorita de Saramago y por qué?

R. No tengo una obra favorita, soy como las madres, que no eligen un hijo favorito, aunque en determinados momentos prefieran estar con uno o con otra. Hoy a mí me apetece leer Las intermitencias de la muerte, que es un libro con mucha vida y mucha música dentro. Y mucho amor.

Saramago, junto a su esposa, Pilar del Río, en su casa de Lanzarote (España), en agosto del 2009.

Veinte años de 'Ensayo sobre la ceguera', la novela más popular de Saramago

¿Cómo valora el ejercicio de escribir ‘La intuición de la isla: Los días de José Saramago en Lanzarote’? La publicación coincide justamente con el año de su centenario.

R. Una manera de desvelar a los lectores la cotidianidad del escritor en el tiempo en que vivió en la isla de Lanzarote, los 18 últimos años de su vida. Es un libro escrito a partir de crónicas breves con un hilo conductor: los libros que fue escribiendo en Lanzarote. Por medio, amigos, visitas, paseos, culinaria, la vida con los perros y las anécdotas que hacen reír y, por tanto, consiguen que la vida sea más agradable. Es un libro para lectores que tengan amor y curiosidad por el autor que habita el libro. Que es una obra bienhumorada.

¿Escribiría más adelante otra pieza con las memorias o vivencias sobre este autor?

R. Claramente no: escribí este libro durante la pandemia para que la voz, las voces que se han cruzado en Lanzarote, no se apagaran. El libro ya está y mi recomendación de leer a José Saramago también. No tengo nada más que decir.

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El escritor José Saramago durante su visita a la Fundación EL UNIVERSO el 20 de febrero del 2004, donde dictó una conferencia y el Cabildo lo declaró Huésped Ilustre de Guayaquil.

José Saramago dejó un legado social y literario

En sus palabras, ¿qué ha hecho que Saramago sea uno de los escritores más importantes del mundo?

R. Tiene una obra grande y hermosa, con voz propia, que los lectores sienten, de alguna forma, como propia. En los libros cabemos también los lectores; en los de José Saramago su estilo reclama actividad de forma clara, él no quiere lectores pasivos, resignados, quiere que demos lo mejor de nosotros mismos y los lectores acabamos agradeciendo su propuesta porque nos descubrimos más inteligentes de lo que creíamos ser. Acabo de responder a su pregunta diciendo que también convoca de José Saramago su humanismo, su manera de entender la dignidad de los seres humanos, de compartir y de exigir un lugar para cada uno de nosotros.

Eso también se agradece, y mucho: como especie no nos quedan tantos abogados defensores. José Saramago era uno de ellos, un defensor de la cultura con mayúsculas, un ser humano solidario, capaz de las mejores causas y las palabras más bellas. Por eso se recuerda con tanto cariño y se celebra con tanta alegría este centenario. Lo hemos conocido y sabemos de qué hablamos. En Guayaquil y en Ecuador, por donde anduvo y conversó con tantos amigos que le siguen queriendo. (E)