Una mayor conciencia ambiental de los consumidores impulsa a la industria automotriz a crear alternativas con nuevos materiales limpios y sostenibles procedentes de materias primas renovables o del proceso de reciclaje.

Mientras que en el pasado estos se utilizaban como materiales aislantes o de revestimiento ocultos a la vista de todos, los textiles sostenibles están ahora conquistando, por ejemplo, los asientos.

“Se han acabado los días en que el cuero se consideraba como el material más sofisticado y la tela o el plástico se reservaban para los modelos baratos”, señala Ruth Pauli, diseñadora y experta en materiales de la ciudad alemana de Colonia.

La marca británica Land Rover, por ejemplo, al igual que Tesla o Audi, se han unido a la evidente tendencia hacia un estilo de vida vegano y ofrecen tapicería de tela como alternativa al cuero en automóviles como el Evoque o el Velar.

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Para justificar el aumento de precio de los mismos, la portavoz de la empresa, Andrea Leitner, adujo que los modelos fueron desarrollados junto con el exclusivo diseñador de muebles danés Kvadrat.

El Polestar 2 también emplea en sus asientos cubrimientos hechos a partir de botellas PET recicladas.

Otros fabricantes apuestan por la lana virgen, y Bentley ahora incluso está utilizando tweed (tejido de lana áspero, cálido y resistente, originario de Escocia) en el interior de sus vehículos, aunque inicialmente solo para revestir los paneles de la puerta.

Esta tendencia no solo obedece a una cuestión de ética y moral, sino también de sostenibilidad y del menor perjuicio posible para el medioambiente. Por eso, por ejemplo, los revestimientos de cuero del BMW i3 eléctrico no están curtidos con productos químicos, sino con residuos de la producción de aceitunas.

Skoda está experimentando con extractos de roble y ruibarbo para tratar los cueros.

El Audi A3 y el Polestar 2, por otro lado, se suministran opcionalmente con fundas de asiento cuyos hilos están hechos a partir de botellas PET recicladas: “Por cada coche se reciclan para este fin 45 botellas, y otras 62 para las alfombras”, informa Tobias Söllner, portavoz de la compañía.

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Durante el desarrollo de prototipos, los fabricantes van un paso más allá y experimentan con materiales que pueden no estar aún listos para la producción a gran escala.

Según el jefe de Diseño de Mercedes-Benz, Gorden Wagener, los asientos del Mercedes Vision EQS están tapizados con telas recicladas a partir de plásticos oceánicos y, por lo tanto, es como si los clientes fueran sentados sobre viejas redes de pesca.

Los asientos del Mercedes Vision EQS están tapizados con telas recicladas a partir de plásticos extraídos de océano. Foto: Mercedes Benz.

Sonja Tyczka, portavoz de Volkswagen, informa, por otro lado, que en algunos de los prototipos de la familia ID los asientos están revestidos con un cuero artificial que la empresa con sede en Wolfsburgo, Baja Sajonia, produce con residuos de manzanas.

Por muy buenos que sean los nuevos materiales para la imagen de las marcas y modelos, Pauli advierte que no hay que prestar atención solo al origen de estos: “Las exigencias hacia los materiales son mayores en los coches que en cualquier otro producto”.

Refiriéndose a la seguridad, al uso frecuente y, sobre todo, a la resistencia al envejecimiento, la experta añade que los tejidos pueden volverse quebradizos o desteñirse debido a la luz solar, el cuero puede volverse seco y poroso, y los plásticos pueden amarillearse y desgastarse, algo que los fabricantes tienen que tener en cuenta al hacer su selección.

El cliente también nota una diferencia: lo que es bueno para la conciencia no es necesariamente bueno para las nalgas, porque algunas cubiertas provocan más sudoración que otras, o se sienten más cálidas o más frías. Por lo tanto, Pauli recomienda que, siempre que se pueda, se prueben los asientos antes de adquirir un vehículo.

Sin embargo, algunos fabricantes ya están privando a sus clientes de esta opción: VW, por ejemplo, ya no ofrece cuero en absoluto para sus modelos eléctricos de la serie ID.

“En aras de la sostenibilidad optamos por revestimientos que no sean producto de la explotación animal”, asevera Tyczka, refiriéndose a los suaves y brillantes refuerzos laterales de los asientos de confort deportivos del ID4, que en el pasado se habrían denominado simplemente cuero artificial.

Asientos con forros de "cuero" no animal del moderno Volkwagen ID 4.

La experta Ruth Pauli reconoce que hay una tendencia hacia los materiales de tapicería ética y ecológicamente correctos, pero opina que a menudo se trata más bien de una estrategia de marketing, o incluso de presupuesto, ya que estos materiales de moda son políticamente oportunos o simplemente más baratos.

“Sin embargo, si se mira de cerca, los materiales supuestamente sostenibles a menudo no son tan ecológicos como los fabricantes y nuestros propios instintos nos hacen creer”.

Pauli explica que el cuero, por ejemplo, es, a pesar de toda su nobleza, un producto de desecho de la industria cárnica, y por lo tanto siempre es mejor que una alternativa artificial que tiene que ser producida específicamente para el automóvil.

Y, por muy importante que sea pescar plástico en el mar, se requiere un gran despliegue de recursos para hilar a partir de este material fibras puras y de alta calidad para los textiles de los coches, concluye la experta. (I) (Thomas Geiger, DPA)