La piña es una de las frutas más apreciadas en la gastronomía. Procede de una planta que solamente fructifica una vez cada tres años, ofreciendo un único fruto dulce que se usa como postre o para integrar en numerosas recetas de cocina.

Además, esta fruta ha sido asociada a las dietas, pero lo cierto es que es un alimento adecuado para comer a media mañana, o durante el aperitivo a media tarde para merendar, e incluso como postre. Gracias a su procedencia, se puede encontrar piña en el mercado durante todo el año.

En primer lugar, hay que saber que la piña es una fruta que solo madura satisfactoriamente en la planta, algo que influye directamente en su composición, ya que su contenido en azúcar y principios activos se duplica en las últimas semanas de maduración. De hecho, los frutos que se recolectan prematuramente son ácidos y apenas contienen nutrientes.

La piña es una fruta que contiene vitaminas como las posee vitaminas A, C, B6 y E, entre otras propiedades. Imagen: Pixabay

Entre los nutrientes y otros componentes se encuentran el yodo, la vitamina C, los ácidos orgánicos y la bromelina. Por ejemplo, si ha madurado correctamente contiene alrededor del 11% de hidratos de carbono, aunque con un 86% de agua, ofreciendo un aporte energético de 50 calorías cada 100 gramos de producto comestible.

Por otro lado, la piña destaca por ser una rica fuente de vitamina C, una vitamina que contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo, es decir, que tiene un gran poder antioxidante. Concretamente, aporta 20 mg de esta por cada 100 gramos de producto comestible.

También es una fuente de yodo, un mineral que contribuye al metabolismo energético normal y a la producción de tiroideas, agregando la función tiroidea normal. El yodo está presente en una cantidad de 30 mg por cada 100 gramos. Más cantidad aún tiene de potasio, con 250 mg para la misma cantidad.

A estos beneficios, la nutricionista Stephania Esparza añade que este fruto cuenta con enzima bromelina, que es un buen elemento para la digestión, cuando por ejemplo, se ingiere la piña como postre –después de haber comido proteínas–. Por último, resalta que la cantidad recomendada es 3/4 de taza, y que en algunos casos puede llegar a ser alérgica; consulte con su médico de cabecera antes de la ingesta regular. (F)