En cualquier época del año, los resfriados y las gripes pueden afectar nuestra salud, generando molestias y dificultando nuestras actividades diarias. Ante esto, muchos buscan alternativas para acortar la enfermedad y aliviar sus síntomas.

Uno de los suplementos más populares en este contexto es el zinc, un mineral esencial que juega un papel crucial en el funcionamiento del sistema inmunológico. Pero, ¿qué tan efectivo es realmente contra la gripe? ¿Existen riesgos asociados a su consumo durante un cuadro viral?

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¿Qué pasa si tomo zinc y tengo gripe?

¿Ayuda el zinc a mejorar los síntomas de la gripe? Foto: Pixabay

El zinc, como indica Cuídate Plus, es un mineral que resulta fundamental para el desarrollo y la maduración de las células inmunitarias, así como para su capacidad de combatir infecciones causadas por patógenos específicos.

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Es justamente su papel en la función inmunológica lo que provocó que varias investigaciones estudiaran los efectos de tomar zinc durante un episodio de gripe, aunque hasta los momentos ninguna ha obtenido resultados concluyente.

Según Mayo Clinic, esto se debe a que, en algunos casos, los sujetos de estudio mostraron una reducción en los síntomas de esta enfermedad en cuestión de un par de días, mientras que otros no encontraron ningún beneficio significativo.

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Contraindicaciones del consumo de zinc

No es conveniente tomar cantidades excesivas de suplemento de zinc. Foto: Freepik

Mayo Clinic resalta que el zinc no representa un peligro para la salud, siempre y cuando se respete la dosis recomendada de 40 gramos diarios. Esto se debe a que cantidades superiores pueden provocar efectos secundarios desagradables, como náuseas, vómitos, diarrea y dolor de estómago.

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Más allá de las molestias digestivas, su consumo excesivo puede generar consecuencias más graves, como interferir en la absorción de otros elementos esenciales, como el cobre.

En caso de que el paciente sienta dificultades para caminar, debilidad muscular, ataxia sensorial, adormecimiento u hormigueo en extremidades y pérdida de visión periférica, lo más probable es que sufras alteraciones hematológicas o neurológicas a causa del déficit de cobre.

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