El deshielo de los casquetes polares, el calentamiento de los océanos, las tormentas intensas, las olas de calor, las sequías, las inundaciones y los incendios forestales: todos estos efectos bien documentados del cambio climático quizá parezcan demasiado lejanos como para instar a muchas personas a adoptar comportamientos que puedan frenar el calentamiento del planeta. A no ser que tu vecindario haya sido destruido por un fuerte huracán o un voraz incendio forestal, es probable que pienses que esas catástrofes solo les suceden a otras personas.