La guayaquileña Denise Aguilar Game tiene muy claro lo que significa ser realmente amigable con las mascotas. “Aquí en Guayaquil y en Ecuador no hay un lugar donde realmente se aplique el pet friendly… En ocasiones he visitado con mi perro Macchiato negocios que se promocionan así, pero no me dejaban entrar al área de salón, solo en exteriores”.

Eso resulta inaceptable para un local que funcione bajo esa categoría, considera, por ello cuando ella abrió (en sociedad con su hermana, Paulina) la cafetería Mercado Rosa Café en el c. c. Las Terrazas (km 1,5 de la av. Samborondón) desarrolló un menú que puedan disfrutar las mascotas. ¡Para que ellas también gocen de la buena atención! “No tiene caso que una mascota vaya con su dueño solo para verlo comer”.

Denise opina que su local es uno de los pioneros en la ciudad en operar como un verdadero pet friendly, porque los perros pueden disfrutar de un menú y todos sus empleados son amantes de las mascotas. “Eso es primordial” para brindar una buena atención, dice. “La bienvenida a ellos siempre es muy importante”.

Con locales como Mercado Rosa Café, la ciudad de Guayaquil ha iniciado un camino para volverse más amigable con las mascotas y, por consiguiente, con sus propietarios. Parques y plazas con espacios especiales para el entretenimiento de los perros (como parque Samanes y Guayarte) y la apertura de los malecones para esos simpáticos visitantes (bajo ciertas normas) son parte de una urbe que se está transformando poco a poco, en la cual se destacan lugares como Plaza Navona, también en la av. Samborondón, dice Mariam Vetencourt, quiteña que con su pequeña Mía (tiene su propia cuenta de Instagram) ha tenido sus mejores experiencias en ese centro comercial. “Especialmente en el restaurante Lola Lolita; el trato hacia mi perrita fue genial”.

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Esas atenciones han provocado que haya negocios que se han ganado su corazón y que a través de su cordialidad la invitan a regresar. “No es secreto para nadie que cada día los perros se han convertido en hijos y para algunas personas son su única compañía. Mi mascota es mi apoyo emocional, y por ende quiero compartir momentos con ella”; por ello, a menudo ha renunciado a varios sitios que antes le agradaban por su política que margina a las mascotas. “Puedo entender que no quieren que ingrese el perro, pero el maltrato y la mala educación, no. Al contrario de los locales que sí son amigables con mascotas, vuelvo muchísimas veces y los recomiendo”.

Esa tendencia suma todo tipo de locales, de diversos tamaños y líneas de negocio. Una de las incorporaciones recientes es Etafashion, que invita a los dueños a recorrer sus almacenes en compañía de sus mascotas, ¡las cuales pueden encontrar ropa adecuada para ellas en sus perchas!

El vicealcalde Josué Sánchez es partidario de la receptividad hacia los animales domésticos en los lugares públicos y negocios privados, a la cual hay que sumar la atención a los animales de la calle, dice. Es lógico: resulta impensable una urbe pet friendly con perros comiendo en restaurantes mientras que sea indiferente con otros que buscan alimento en la basura.

El vicealcalde Josué Sánchez suele llevar a sus mascotas para que lo acompañen en los eventos municipales relacionados al cuidado animal. Foto: El Universo

Por ello pondera el trabajo de las fundaciones de protección de los animales en temas de rescate y anuncia la apertura de un gran centro de atención para mascotas abandonadas, que se estrenará a inicios del próximo año en el sector de la avenida Francisco de Orellana, en el norte de la ciudad. “Servirá para brindar apoyo a las fundaciones”, dice, a la vez que invita a la ciudadanía a beneficiarse de los servicios de las brigadas veterinarias móviles de la Alcaldía (ver su ubicación en las redes sociales en @bienestaranimalgye_).

El mundo entero está cambiando y Ecuador no se puede quedarse atrás en esta firme tendencia, consideran los entrevistados, pero para hacerlo resulta necesario tomar en cuenta diversos aspectos relacionados con el correcto comportamiento de todas las partes involucradas.

Más que dar la bienvenida: el punto de vista veterinario

No basta con aceptar que entren. El concepto va más allá, detalla la médica veterinaria Briza Cubillos. Hay que incursionar en cultura canina y cultura felina. “Los veterinarios somos instados a que nuestros espacios de consulta sean amigables”, indica la veterinaria. Por ejemplo, hay que cuidar la ventilación y la separación de las especies, ¡incluso olores y colores!, para que estén cómodas y seguras. Pero cuando se traslada este concepto a otro tipo de sitios, hay una contradicción: “Creemos que basta un letrero”.

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Ser pet friendly, dice la médica, es diferente. Debe haber lineamientos para los animales, los acompañantes, el personal del local. También aforos. “Dependiendo del metraje del local, se permite cierta cantidad de animales”.

Las reglas deben provenir de las autoridades de la ciudad, pero lo cierto es que hay que dar aire y procurar que las mesas no estén demasiado juntas. Quien visita el sitio debe tener claro que va a convivir con animales. No es lo mismo llevar un gato que a un perro. El animal debe estar con correa, y sujeto, esto no es negociable. El dueño debe estar seguro de que es capaz de socializar con gente y con otros animales. “Si su perro visita esta zona, debe tener un plan de vacunación activo, así como desparasitación externa e interna”, dice Cubillos. Usted debe manejar los desechos, y esto debe ocurrir en un lugar alejado del área donde se guardan o preparan alimentos.

Lo mismo al estar en espacios abiertos: un área verde no significa soltar al animalito. “No solo se trata de que mi perro se divierta si sé que es impredecible e incapaz de estar en presencia de otros”.

Un bozal en forma de cesta o canasta es una opción recomendable, pues permite respirar y minimiza la ansiedad. Foto: Shutterstock

Si su perro es de alguna raza ‘poderosa’, tradicionalmente dominante, es lo mejor llevar un bozal especial que le permita husmear e interactuar. Usted puede estar confiado en que se porta bien, ¿pero sabe cómo reaccionará si es atacado?

Si sueña con que su perro socialice mejor, es apropiado pedir un diagnóstico de un profesional especializado en comportamiento, como un etólogo o un psicólogo canino. E involucre a la familia, advierte Cubillos. “El dueño debe intervenir directamente”.

Guayaquil también es su ciudad y quieren gozarla

Nacha y Lola son dos golden retrievers que, junto con sus dueños, Juan Carlos Cedeño y Fanny Lilyana Merchán, recorren Guayaquil recomendando a través de su cuenta de Instagram espacios amigables con las mascotas, así como consejos varios para su bienestar. Nacha fue adoptada de cachorra y Lola fue rescatada de una situación de maltrato y encontró una nueva vida con ellos.

Nacha y Lola con sus dueños, Fanny y Juan Carlos, en Plaza Guayarte.

Suelen tener dos paseos de 45 minutos al día y, por la noche, prefieren cafeterías y heladerías al aire libre para acompañar a sus humanos.

“El respeto hacia la mascota y los demás es lo más importante”, afirma Fanny, al considerar la conducta que procuran que Lola y Nacha mantengan en lugares públicos.

Por eso, comenta, trabajan en que sus queridas mascotas entiendan lo que esperan de ellas en cada situación. Refuerzan a diario los comandos básicos de obediencia (sentarse, calmarse, permanecer quieto, caminar, acudir al llamado), con el fin de que en una situación extraña o no común sepan lidiar con estímulos externos ya sean ruidos, personas u otras mascotas.

“Siempre hay que pensar en el bienestar tanto de la mascota como del humano. Nuestra labor es reconocer y respetar sus necesidades y aprender a comunicarlas. Saber leer el lenguaje corporal de los perros es fundamental para reaccionar positivamente a cualquier situación”, subraya.

“Considero que primero hay que educar a la ciudadanía sobre el bienestar animal y la tenencia responsable para que así, al convertirse en buenos dueños, la mascota disfrute de los privilegios y compañía de sus humanos en cualquier sitio de la ciudad”, precisa.

Y esa es el área del entrenador Miguel Montalván, quien recomienda que los dueños de una mascota la paseen y le permitan liberar su energía antes de llegar con el animalito a un lugar pet friendly, por ejemplo. “La mascota llega, se acuesta y come a tu lado”, dice. Además, el sitio debe tener suficiente distancia entre mesas y que el lugar donde se acueste la mascota no moleste a otros.

En el caso de perros agresivos, será necesario un entrenamiento antes de que puedan convivir públicamente.

“Por lo general, este tipo de casos se da cuando son muy engreídos, no ha visto otros perros, nunca ha estado con muchos humanos, no se le da el ejercicio adecuado para su raza y se puede entonces lograr un equilibrio”, explica.

El progreso se verá dependiendo de las necesidades y la condición de cada mascota.

En ocasiones, dice, será necesaria una cita en casa para que sus dueños aprendan también sobre psicología canina. “Para los primeros paseos debe ser una buena correa, no puede ser una pechera porque él querrá llevar la delantera y oler por todos lados y el dueño no podrá controlarlo. El paseo debe tener estructura y donde el dueño quiera ir, luego se le puede dar más chance”.

¿Adónde ir junto con los perros?

A continuación mencionamos algunos negocios y visiones interesantes que apuntan a construir este Guayaquil y Ecuador pet friendly que gran parte de la ciudadanía anhela.

Helado Can es un proveedor de bocadillos naturales para perros y gatos. “Hacemos paletas heladas, snacks deshidratados, croquetas y tortas heladas”. Se venden por Instagram, Facebook o WhatsApp, y se retiran en el local de La Atarazana. También tienen servicio a domicilio.

La dueña, Carolina Nivela, es ingeniera en alimentos y dirige Helado Can desde 2007. “Son productos artesanales. En el caso de las paletas, el palito es comestible y el helado viene en cinco sabores: pollo con beterava, pescado con zanahoria, hígado con arroz, carne con arvejas, y banano”. Las paletas no tienen aditivos, lácteos ni azúcar añadida. ¿Y los gatos? Para ellos hay snacks de sardina, de pollo, hígado y patitas de pollo. “Les ayuda a fortalecer la parte ósea, músculos y tejidos”.

En Plaza Navona y en Urdesa está Zambaí Shack, que abrió en 2016, “porque no había lugares que vendieran açai (fruta amazónica). Siempre fuimos pet friendly porque entendíamos que muchas familias están conformadas por animales también, y queríamos poder recibir a todos juntos”, comenta Karen Giler Condo, quien administra los locales junto con Alberto Flores Cajas. “En ambos locales ofrecemos agua para los animales y tenemos snacks deshidratados de varios sabores para perros y gatos”.

Alessandra Lauri y su perro Ravioli son clientes asiduos en Zambaí Shack de Plaza Navona, donde hay un área similar a una cama. Foto: El Universo

Una visitante es Alessandra Lauri, con Ravioli. “Me gusta porque podemos venir tranquilos, el perrito puede entrar y comer. Yo estoy en un club shih-tzu, la raza de Ravioli, y allí compartimos qué lugares reciben animales”. ¿Qué otros sitios visitan? “Siempre lo llevamos a Guayarte o a Nalu Poké (restaurante de estilo hawaiano en Buena Vista Plaza)”.

¿Qué otros lugares o paseos recomendaría? Escríbanos: 098-559-9579 (WhatsApp).