Los paneles de uno de los accesos a la estación La Carolina del Metro de Quito, en el norte de la urbe, fueron destrozados, según el Municipio capitalino.

El servicio de ese transporte subterráneo no se presta al público, y el cabildo quiteño ha anunciado que su operación se retomará en diciembre, pues fue suspendida en mayo pasado tras problemas que se presentaron en el sistema de recaudo.

El Metro de Quito tiene quince estaciones: Quitumbe, Morán Valverde, Solanda, Cardenal de la Torre, Recreo y Magdalena, en el sur.

Publicidad

San Francisco, Alameda y El Ejido, en el centro.

Universidad Central, La Pradera, La Carolina, Iñaquito, Jipijapa y El Labrador, en el norte.

Las primeras mujeres operadoras del Metro de Quito están listas para entrar en acción

El Municipio de Quito indicó este domingo, 9 de julio, que un grupo de vándalos destrozó los paneles de uno de los accesos. Agregó que las autoridades han solicitado los videos de seguridad para reconocer a los responsables.

Publicidad

En videos posteados por esa entidad local en redes sociales se observa el uso de algún objeto contundente, en al menos seis ocasiones, para golpear el panel izquierdo y derecho, lo que produjo que se trizara el vidrio que lo recubre.

El Municipio mencionó que, una vez que se determine la identidad de las personas que causaron el daño, se les impondrá la sanción más severa por causar afectación a los bienes públicos.

Publicidad

Nueva fecha para operaciones del Metro de Quito: Pabel Muñoz anunció que será la primera semana de diciembre

No es la primera vez que este tipo de hechos se producen. En septiembre de 2018, la Alcaldía de Quito denunció que una banda integrada por alrededor de 20 individuos había asaltado los talleres y cocheras del Metro de Quito, ubicados en Quitumbe, sur de la ciudad, y amordazó e inmovilizó a un grupo de guardias de seguridad que custodiaban el lugar.

Llenaron de manchones uno de los vagones, informó el cabildo.

La persona que vandalizó de esa forma ese transporte fue condenada, en enero del 2020, a una pena privativa de libertad de ocho meses, además de cancelar una multa y reparación al Municipio. (I)