El Consejo de Seguridad de la ONU volvió a aplazar este jueves la votación de una resolución sobre la guerra entre Israel y Hamás, informaron fuentes diplomáticas.

El aplazamiento hasta el viernes se produjo aun cuando Estados Unidos, que se ha opuesto a varias propuestas durante la redacción de la resolución, dijo que estaba dispuesto a apoyarla en su forma actual.

Tras días de retrasos, la última versión del borrador, vista por la AFP, pide “medidas urgentes para permitir inmediatamente el acceso seguro y sin obstáculos de la ayuda humanitaria, y también para crear las condiciones para un cese sostenible de las hostilidades”.

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No pide el fin inmediato de los combates.

Linda Thomas-Greenfield, embajadora de Washington ante la ONU, declaró a periodistas que “si la resolución se presenta tal cual, podemos apoyarla”.

Negó que el proyecto de resolución hubiera sido suavizado.

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El proyecto de resolución es muy sólido”, afirmó. “Cuenta con el pleno apoyo del grupo árabe”.

Las disputas diplomáticas en la sede de las Naciones Unidas en Manhattan, que han causado el aplazamiento de la votación en varias ocasiones esta semana, han ocurrido en un contexto de deterioro de la situación en Gaza y de aumento del número de víctimas mortales.

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Emiratos Árabes Unidos patrocina la resolución sobre el conflicto, que ha sido modificada en varios puntos clave para garantizar el compromiso, según el borrador visto por la AFP.

Exige que todas las partes “permitan y faciliten el uso de todas (...) las rutas hacia y a través de toda la Franja de Gaza, incluidos los pasos fronterizos (...) para el suministro de ayuda humanitaria”.

Israel bombardeó el jueves un paso de ayuda recién reabierto, según las autoridades de Hamás.

Los miembros del Consejo, compuesto por 15 Estados, llevan días tratando de llegar a un acuerdo sobre la resolución.

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Israel, respaldado por su aliado Estados Unidos, se ha opuesto al término “alto el fuego”. Por su parte, Washington ha usado su derecho de veto en dos ocasiones para frustrar resoluciones a las que se oponía Israel desde el comienzo de la guerra.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó el miércoles que no habrá alto el fuego en Gaza hasta la “eliminación” de Hamás.

Hamás se infiltró en Israel el 7 de octubre y mató a unas 1.140 personas, en su mayoría civiles, según un recuento de la AFP basado en cifras israelíes.

Israel respondió con una implacable campaña aérea y terrestre.

La oficina de prensa del gobierno de Hamás en la Franja de Gaza declaró el miércoles que al menos 20.000 personas habían muerto. (I)