Los ‘zombies de Kinshasa’ es el nombre que el medio Der Spiegel atribuye a estas personas. Estos no son realmente zombeis, sino víctimas de una nueva droga que está arrasando territorios de la República Democrática del Congo. La droga produce que hombres y mujeres caminen lentamente y pierdan todo ápice de emoción en su rostro.

¿De dóndde sale esta droga?

Para obtener esta droga, los traficantes desenroscan el catalizador de los coches aparcados y retiran el contenido del mismo, sustituyéndolo por hilos metálicos. La investigación del medio Spiegel indica que mecánincos reportan que varios clientes le han entregado su coche en ese estado. Los catalizadores tienen algunos compuestos químicos como tramadol, nitrilo, dolareno y ampicilina.

El uso de la droga tiene su razón de ser en territorios devastados por la pobreza y la criminalidad. Sin ir más lejos, Kinshasha, una de las ciudades menos habitables del planeta. Casi 15 millones de habitantes de Kinshasha no tienen trabajo fijo, por lo que esta droga es la salida a sus problemas.

La droga tiene la apariencia de un cristal con polvo marrón. Junto a ese polvo se desmenuzan pastillas blancas y se juntan. Al combinar las pastillas, jóvenes confirman a Der Spiegel que ‘’consiguen tener apetito’' ya que de lo contrario ‘’no comerían nada durante dos días’'.

Un investigador oficial declaró para el diario Der Spiegel que esta droga se ha convertido en una epidemia que ha llegado a ojos del gobierno de la república.

Las consecuencias de esta droga son irreversibles, y según Patrice Kapia, líder del programa de adicción congoleño para Der Spiegel, pueden producirse ‘’problemas de corazón y pulmón así como cáncer’'. Esta plaga ha dejado en el camino a su vez varias muertes tras su consumo. (I)