El ministro de Relaciones Exteriores, Juan Carlos Holguín, destacó que entre las prioridades del Gobierno nacional en la política internacional está el de impulsar diez tratados de libre comercio en los próximos tres años. Sobre las necesidades apremiantes del Ecuador en materia de lucha contra las estructuras criminales, resaltó el posicionamiento que se busca en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) y la cooperación en tecnología e inteligencia. Al momento, equipos de trabajo de Ecuador e Israel estarían evaluando las necesidades operativas de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional para combatir al crimen organizado.

Se cumplió un primer año de gobierno, ¿qué se impulsará en adelante en la política exterior?

El Gobierno se ha planteado una política exterior con cinco ejes. La diplomacia comercial, en la que tenemos el objetivo de firmar diez tratados de libre comercio en los siguientes tres años. Hemos priorizado el acuerdo con México que nos permitirá tener un acceso directo a la Alianza del Pacífico. Estamos en la última etapa de las mesas de negociación, esperamos que en los próximos días se vean cristalizados esos acuerdos. Luego tenemos China, Corea del Sur, Israel, Canadá, con los que hemos empezado los memorándums de entendimiento como las rondas de preparación y negociación. El segundo eje es la diplomacia para la paz, en donde se encuentran todos los ejes de seguridad. Aquí básicamente trabajamos los acuerdos de cooperación dadas las circunstancias que vive nuestro país y la región, sobre todo lo que tiene que ver contra la lucha a estructuras criminales transnacionales que requieren un trabajo diplomático y que el abordaje sea de manera regional. Tenemos el objetivo de entrar al Consejo de Seguridad de la ONU. El 9 de junio será la elección y Ecuador aspira a un puesto como miembro no permanente que nos ayudará no solamente en un posicionamiento internacional, sino también a abordar los temas de paz.

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¿Cómo avanzan estas negociaciones?

El presidente Guillermo Lasso ha liderado de manera personal algunas reuniones con otros jefes de Estado para pedir apoyos. Creo que tenemos los apoyos suficientes por la tradición histórica del Ecuador relacionada con la paz, en la lucha a favor de los derechos humanos. Esa posición se verá reflejada en la elección del 9 de junio.

Esto cómo influirá en el Ecuador, tomando en cuenta la inseguridad ciudadana que está afectando incluso la imagen internacional.

El tema de inseguridad debe tener un abordaje transnacional y el Ecuador, estando en una posición de tanta relevancia, podrá llevar estas acciones al campo internacional y buscar los apoyos suficientes para que la región se beneficie. Por estrategia no puedo mencionar, pero el país tendrá apoyo internacional para esta lucha contra las nuevas amenazas que tiene la región.

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¿Estados Unidos mantiene ese apoyo al Ecuador en seguridad?

Es un socio muy importante en cooperación en defensa y seguridad. Trabajamos juntos en temas migratorios, intercambio de información de Inteligencia. Nos apoya en la consecución de herramientas que nos permitan luchar en contra de estas estructuras criminales; y ahora, paralelamente, se está discutiendo una ley de cooperación estratégica con Ecuador, en la que tendremos temas que nos llevan a otras áreas como migración, salud y lo importante es reconocer el gran momento de la relación con los Estados Unidos.

¿Se ha planteado que pueda instalar una base en Ecuador para apoyar en estas tareas de defensa?

Estados Unidos no tiene una política de bases como se la tenía antes. Creo que ahora hay nuevos desafíos para que la cooperación llegue de manera más eficiente, incluso con nuevas herramientas que nos permitan hacer una lucha conjunta como el sobrevuelo de aviones P-3. No es necesario tener una base, sino tener el equipamiento suficiente de manera coordinada para que en la lucha contra el narcotráfico tengamos resultados eficientes.

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Ecuador también busca el apoyo de Israel. ¿En la última visita que realizó el Gobierno a ese país qué se logró?

El viaje a Israel tenía tres objetivos fundamentales, el primero de defensa y seguridad, que básicamente ocupó un 60 % de la agenda. El segundo, un objetivo comercial, porque Israel es uno de los países priorizados para los diez acuerdos de libre comercio en los siguientes tres años. Y el tercero, transferencia de información a nuestro sistema de emprendimientos. Israel es conocida como la nación de las startups y ahí hay un potencial muy grande para que Ecuador se beneficie. En temas de defensa y seguridad, precisamente por la coyuntura actual, el presidente Lasso ha tomado una línea en mantener un solo norte en lo que significa el equipamiento y la estrategia de defensa y seguridad. Esto lo veremos cristalizado en los siguientes 90 días. Hay un equipo de Israel y Ecuador trabajando en lo que significa el plan y las necesidades. En los próximos días viaja una misión a Israel para, conforme el avance de las necesidades, entender qué equipamiento específico necesitamos. El Ecuador libra una batalla que no es convencional, hoy tenemos desafíos como las estructuras criminales que operan de manera distinta. No se necesita comprar armamento convencional para dotar a nuestras Fuerzas Armadas; hoy tenemos drones, unidades de vuelo no tripuladas que serían mucho más efectivas a la hora de luchar contra estos desafíos que tenemos en la actualidad.

¿Esta cooperación tiene relación con desarrollar mecanismos de inteligencia?

En la parte medular está la inteligencia. Para los desafíos actuales que tiene el país, los sistemas de inteligencia deben ser dotados con la mayor tecnología, puesto que son la parte medular en términos de seguridad. No soy el vocero para los temas de seguridad y defensa, el trabajo de la Cancillería es precisamente poner los lazos diplomáticos y políticos para que todas las conversaciones y diálogos se den en el marco de una relación gobierno a gobierno.

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Respecto de la diplomacia interna, la Corte Nacional de Justicia (CNJ) envió el 27 de mayo el expediente del proceso judicial, traducido al francés, por el cual fue procesado el expresidente Rafael Correa para tramitar su extradición. ¿Qué trámite se dio en la Cancillería?

La Cancillería es simplemente un vehículo que traslada el requerimiento de la justicia a otro país. Nosotros no podemos opinar sobre las demoras de la Corte Nacional de Justicia… sobre las razones por las que en más de un año y medio la Corte no ha hecho la solicitud de extradición. Sin embargo, el viernes pasado, el expediente llegó traducido y la Cancillería ha procedido con las apostillas de esa documentación y está en camino a Bélgica para ser presentado por nuestra misión diplomática.

¿Qué prosigue?

La contestación del Gobierno de Bélgica después de analizar el pedido de la justicia ecuatoriana. Nosotros no podemos opinar sobre el proceso, puesto que la Cancillería es un vehículo de traslado de esa información, de un órgano independiente como es la justicia.

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¿Cómo vio la Cancillería que se le diera el asilo político al expresidente?

El Ecuador no ha recibido ninguna información oficial por parte del Gobierno de Bélgica sobre el estatus del ciudadano Rafael Correa. Tampoco es del interés de esta Cancillería exigir esa información o conocer el estatus, puesto que Ecuador es un país en donde se respira democracia, se respira libertad. Y el presidente Lasso tiene un criterio republicano respecto de la división de poderes. Ahora podremos conocer el estatus del ciudadano Correa. Lo que sí hemos hecho, debido a las declaraciones del abogado (Christopher Marchand) del ciudadano Correa de que hay persecución política, es enviar comunicaciones al Gobierno del Reino de Bélgica para explicar que aquí no se persigue a nadie. El ciudadano Correa es un prófugo de la justicia, con una sentencia ejecutoriada, él tuvo su derecho a la defensa y dentro de ese proceso, la justicia ecuatoriana lo está requiriendo. Pero son casos que incluso no fueron en nuestro gobierno y lo importante es mencionar que hay independencia de la justicia y democracia.

Pero en esos diálogos políticos entre Estados, ¿se ha comunicado que esto no es una persecución política?

Se han enviado comunicaciones. Recientemente estuvo aquí el nuevo embajador de Bélgica presentando sus cartas credenciales y la relación pasa por un muy buen momento. La relación con Europa pasa por un muy buen momento. Lo importante es que ellos han constatado in situ que en Ecuador no se persigue a nadie.

¿Le sorprendió que no se haya comunicado de esa decisión al Estado ecuatoriano?

No podemos conocer qué decisión es, porque la Comisaría de Refugiados y Apátridas es independiente del Ejecutivo y somos respetuosos de la soberanía y el derecho de un Estado de analizar los casos de refugio. Ecuador concede estatus de refugiados a varios ciudadanos y no estamos esperando que otros países nos cuestionen la decisión que debió haber sido fundamentada. Para Ecuador no existe ninguna documentación formal, tampoco hay la obligatoriedad de informar, y la relación con Bélgica pasa por un buen momento. Si en algún caso debemos explicar después una condición que haya sido errada para analizar el refugio de cualquier ciudadano, el Ecuador será el primero en esgrimir una explicación. (I)