El proceso relacionado con la empresa Biscayne Capital en Nueva York, en el que se acusa a dos ecuatorianos y un argentino de supuesta estafa y lavado de dinero, se ha convertido parcialmente en un recuento de los movimientos del dinero de sobornos relacionados con la corrupción en Petroecuador, Seguros Sucre y Odebrecht durante el gobierno de Rafael Correa (2007-2017).

Los fiscales estadounidenses hablan de una supuesta estafa del orden de $ 155 millones ocurrida entre agosto de 2013 y abril de 2018 que afectó a los inversionistas de Biscayne Capital y sus empresas relacionadas. Para descubrir el esquema han recurrido a asistencia internacional de algunos países y pedidos de registros a una decena de bancos.

El empresario inmobiliario Ernesto Weisson Pazmiño, el único procesado que se encontraba en Estados Unidos cuando se formalizó la acusación, deberá comparecer ante el juzgado de Brooklyn el próximo 18 de febrero y se ha declarado inocente. Su fianza se fijó en $ 875.000 y salió libre en octubre pasado.

El otro ecuatoriano acusado es Roberto Cortés Ripalda, que fue detenido en España en septiembre pasado, sigue fuera de Estados Unidos, aunque ya su abogado compareció en el proceso. Nadie representa por el momento a Fernando Haberer Bergson, detenido en Argentina.

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De acuerdo con los documentos judiciales revisados por EL UNIVERSO, desde el 20 de octubre pasado, los fiscales neoyorquinos han presentado al menos seis conjuntos de pruebas en varios discos y memorias externas, muchos relacionados con casos de corrupción ecuatorianos que se han investigado en ese país.

El monto de los sobornos admitidos en esos procesos supera los $ 28 millones sin contar con el caso Odebrecht, que se juzgó en Ecuador, y en el que las coimas llegaron a unos $ 50 millones. El caso Petroecuador arrancó por las revelaciones realizadas por este Diario gracias a los Papeles de Panamá, una filtración del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) en el año 2016 y relacionada con el estudio de abogados Mossack Fonseca.

Los fiscales mencionaron principalmente las pruebas relacionadas con Frank Chatburn Ripalda, Ramiro Luque Flores y Gustavo Trujillo Franco, procesados en Estados Unidos, así como documentos encontrados en los allanamientos o producidos por los mismos acusados, sus comunicaciones de correo electrónico o de cuentas de Apple y Google, y sus estados bancarios.

El abogado e intermediario financiero que trabajaba con Biscayne, Frank Chatburn, se declaró culpable y fue condenado a 42 meses de prisión por lavado de dinero. Desde julio pasado comenzó a cumplir su pena en la cárcel federal de Alabama. Uno de los sets de pruebas que data del 11 de enero se indicó “documentos relacionados con las acusaciones contra Frank Chatburn por soborno/lavado de dinero involucrando a Odebrecht”.

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Entre las evidencias se incluyeron documentos relacionados con Juan Espinoza Calderón, que trabajaba con Chatburn y era su socio en la guayaquileña Galacredi S. A., también citada por los fiscales. Espinoza ya fue condenado en Miami.

En otro conjunto de pruebas relacionado con Gustavo Trujillo, que manejaba Madison Assets LLC, se citaron documentos de la cuenta y de las transacciones de Horgan Investment Inc. Esta empresa, según publicó este Diario en 2016, pertenecía al entonces gerente de Petroecuador, Pedro Merizalde Pavón. Hasta el momento se ha revelado que Horgan recibió $ 320.000 de Odebrecht y $ 150.000 de la Operadora BLC S. A., del contratista Bill Phillips, cercano a Rafael Correa. Merizalde no tiene proceso judicial alguno en Ecuador.

Madison Assets LLC y Sentinel Mandate & Escrow son claves para conocer cómo se movió el dinero de las coimas cobradas por algunos funcionarios ecuatorianos. Ambas constaron en los documentos de los casos de sobornos de Petroecuador y de Odebrecht. Sentinel, por ejemplo, recibió $ 4,6 millones de pagos de sobornos de la constructora brasileña.

Además, los bonos de deuda externa del Estado ecuatoriano por $ 7 millones, comprados por Seguros Sucre, se invirtieron en Madison, que se declaró en quiebra. La aseguradora pública no ha recuperado esa inversión realizada a través de Valpacífico y la panameña Westwood Capital Markets. En Nueva York se sigue otro proceso civil por la quiebra de este fondo con sede en las Islas Caimán.

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Trujillo es procesado también en Nueva York por lavado de activos. El caso está suspendido por el momento y se prevé otra audiencia para el 7 de marzo próximo. Petroecuador comparece en este proceso como parte interesada. Varias empresas y fondos, algunos en proceso de liquidación, también se han presentado como parte interesada: Madison Assets, Insight Securities Inc., Sentinel Investment Fund SPC, Vanguardia Holdings Ltd., Spyglass Investment Management Ltd., entre otros.

Entre las pruebas aportadas por Trujillo se enumeraron documentos de Madison Assets, que tenía cuentas en el CIM Banque, de Ginebra, y en los Emiratos Árabes Unidos. Hasta ahora se conocía solo las dos cuentas del Deutsche Bank, institución que también ha entregado estados bancarios al Departamento de Justicia. En las evidencias, Madison aparece ligada a Kleinfeld, la empresa de pantalla que Odebrecht usaba para pagar sobornos.

Se incluyeron también documentos entregados por Trujillo que tienen relación con Juan Xavier Ribas Domenech, ex presidente de Seguros Sucre condenado en Miami por haber recibido $ 10 millones de sobornos; con Westwood Capital (de Carlos Ortega Cadena y Héctor San Andrés); con el ex gerente de Petroecuador Álex Bravo y su empresa Girbra; con Arkadale Investments, que es la compañía de Juan Baquerizo Escobar, quien había firmado un acuerdo con Bravo para darle un porcentaje de sus contratos, y con Escart, de Arturo Escobar, exasesor de la gerencia de la Refinería de Esmeraldas.

Trujillo ha entregado, además, las hojas de cálculo que compartía con los acusados y que registraban el ingreso de dinero, que según los fiscales se usaba en un supuesto esquema de piramidación.

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Por el lado de lo aportado por Ramiro Luque, de Galileo Energy, condenado en Nueva York a cuatro años de libertad bajo palabra, se enumeraron las evidencias relacionadas con NoLimit, contratista de Petroecuador, y Monay Industries. Ambas empresas también forman parte del caso Las Torres, que se investiga en Ecuador. Así como documentos panameños sobre el lavado de dinero de los sobornos de Petroecuador y las conversaciones que Luque le grabó a Chatburn en Miami para incriminarlo.

La cuenta de una filial del estudio panameño Mossack Fonseca, MF Assets International, en el DMS Bank & Trust de las Islas Caimán formó parte de las evidencias. Entre las entidades financieras citadas por los fiscales constan: Bank of America, Chase Manhattan, Citibank, Wells Fargo, JP Morgan Chase, Sabadell Bank, Gilbratar Private Bank & Trust, Pacific National Bank y American Express.

Argentina, Curazao y las Islas Caimán han colaborado con evidencias sobre cuentas bancarias y registros societarios, y Panamá con registros bancarios.

Otros documentos provienen de las cuentas de Google, Apple, Yahoo, Microsoft de las siguientes personas: Armengol Cevallos, subcontratista de Petroecuador; Marcelo Reyes López, coordinador general de contratos de la Refinería de Esmeraldas; Arturo Escobar Domínguez, asesor de gerencia de la Refinería, y Álex Bravo Panchano, ex gerente de Petroecuador.

Entre los videos se incluyeron los relacionados con Alfredo Escobar Domínguez, Carlos Andrés Pareja (hijo de Carlos Pareja Yannuzzelli) y Amanda Martinelli Flores (madre de Ramiro Luque Flores).

Ninguna de las pruebas es pública

Por otro lado, existen seis clientes de Biscayne que han aportado pruebas sobre el caso, pero no se conoce ni siquiera su nacionalidad. La próxima audiencia de este caso se dará en febrero con la comparecencia de Weisson Pazmiño. Además de los juicios enumerados, en el sistema estadounidense existen varios casos de arbitraje, demandas civiles y procesos de liquidación relacionados con Biscayne Capital que se promocionaba como un fondo de inversión para adquirir propiedades en Florida. (I)