Los obispos del Ecuador, en Asamblea ordinaria de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE), hicieron una invitación a todas las fuerzas políticas a creer que la solución a los problemas que aquejan al pueblo ecuatoriano está en “el diálogo, en el rechazo de la violencia, en la defensa de la institucionalidad, en la centralidad de la persona en sus derechos y deberes...”.

El monseñor Luis Cabrera, arzobispo de Guayaquil y presidente de la CCE, leyó el mensaje a los ecuatorianos. “No es aceptable que los diferentes actores sociales y políticos hipotequen el futuro del país buscando únicamente sus propios intereses. Al hacerlo, están privándonos de mejores días, quebrantando la esperanza que resurgió en el corazón de nuestro pueblo, después de sufrir los desastrosos efectos de la pandemia, gracias a un plan de vacunación que contó con la ayuda de todos los sectores de la sociedad...”.

En la cita, los obispos analizaron la situación del país. Cabrera manifestó que el aumento de la inseguridad y de la violencia, el dolor y la preocupación vivida por las muertes en las cárceles y en las calles han enlutado al Ecuador entero. “Reiteramos con fuerza nuestro llamado a pensar, hablar y actuar en democracia. Oramos e invitamos a todos a orar para que la fraternidad, la democracia y la solidaridad, herencia recibida de nuestros mayores, sigan formando parte de nuestros valores comunes...”.

El arzobispo indicó que la Iglesia católica se compromete a sostener toda iniciativa que favorezca un Ecuador de paz, de justicia y de igualdad. “Que el Corazón de Jesús, a quien nuestro país ha sido consagrado, abra caminos de comunión y de participación...”. (I)