No todos los aspirantes a la Presidencia de la República tienen en su “radar” impulsar una reforma a la Constitución de Montecristi, vigente desde hace 16 años, o hacer una nueva a través de los mecanismos previstos en aquella. Así lo revelan los planes de gobierno que estos entregaron al Consejo Nacional Electoral (CNE) en el momento de su inscripción, entre septiembre y octubre pasados.