Con anuncios coloridos que prometen cumplir el sueño de tener tu propio carro con facilidades de pago sin intereses, negocios -que se promocionan bajo la denominación de consorcios- tratan de captar clientes a través de un sistema cooperativo de fondos que ha sido objeto de quejas por parte de ciudadanos que aseguran no haber sido informados correctamente por vendedores de dichas empresas.

Rosana Muñoz se contactó en enero pasado con una asesora de uno de esos consorcios, quien le ofreció la entrega de una camioneta de casi $ 20.000 en abril, después de adelantar unos $ 2.500 por concepto de la entrada y cinco cuotas.

“Ya era 1 de abril, 2 de abril, 5 de abril y nada, no se comunicaba conmigo, se supone que en la página de Finanmotors sale mensualmente la lista de los beneficiarios a quienes les van a entregar los vehículos y no salía en la lista de abril. Llamaba desesperada y no me contestaba”, contó Rosana.

Ella logró contactar a la asesora del consorcio, aseguró, después de hacerse pasar por otra persona desde el número de un compañero, pero la empleada de la empresa no le dio mayores detalles. Solo le dijo que en el siguiente listado aparecería su nombre. Algo que no sucedió y por lo que buscó que la atienda un supervisor, quien la direccionó con un gerente comercial. Este, a su vez, dijo la mujer, remitió su queja a un abogado de la entidad.

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“El abogado me dijo que había sido culpa de la asesora, que ellos, como empresa, capacitan a los asesores, quienes trabajan freelance y que ganan una comisión por cada venta que hagan. Que ya han tenido varios problemas con algunos asesores que dan información irreal, pero que la empresa no se responsabiliza porque para eso (la forma en que se facilita la adquisición del bien) está el contrato, pero me ampara la Ley del Consumidor, que dice que si hay cláusulas que no resultan entendibles en el contrato, yo puedo pedir la aclaración a un asesor y eso hice, y tengo guardados los chats de WhatsApp”, recordó la mujer, quien lidera un grupo de personas que se quejan de haber sido perjudicadas al no recibir su vehículo en la fecha en que se les prometió.

En Ecuador hay una gran demanda de vehículos, tanto nuevos como usados. Archivo.

Adrián Nicolalde, gerente de Operaciones de Finanmotors, atendió varias consultas de EL UNIVERSO. El ejecutivo reconoció que ha habido problemas con ciertos asesores.

“Resulta que muchos asesores comerciales le han dicho lo que ha querido escuchar el cliente y los otros son comisionistas (sin relación de dependencia). Y, ¿qué necesitan? Vender, pues. Nosotros hemos tenido 280 asesores a nivel nacional, ahora tenemos 40, 50 asesores. Purgamos totalmente la empresa. Nosotros como empresa, si vemos algo mal, inmediatamente hacemos las cosas como se tienen que hacer”, dijo Nicolalde semanas atrás. Y aseguró que también han identificado a clientes que se han quejado, pero que en la fase de asesoramiento sí se informaron de los términos, según las llamadas telefónicas grabadas con fines de calidad de la venta.

Nicolalde aclaró que el servicio que ofrecen es la venta de certificados de compra para la adquisición de bienes muebles o inmuebles, que en la práctica consiste en organizar grupos de interesados que pagan una mensualidad y que participan de un sorteo en el que se adjudican esos derechos de compra, por lo que no se puede fijar una fecha específica de entrega del bien. Otra modalidad que presentan es la adjudicación de los bienes a través de un proceso de licitación, es decir, los interesados presentan ofertas.

“Vendemos certificados de compra, organizamos grupos, con los mismos fondos acumulados de los clientes se procede a entregar a todos los clientes. Los grupos (para vehículos ) se conforman de 144 personas y nosotros damos los plazos desde 24 hasta 72 meses. Todos los meses deben adjudicarse a dos personas de cada grupo”, detalló el directivo, quien destacó que los clientes que estén al día con las mensualidades tienen más oportunidades de adquirir sus bienes.

Por su parte, Rosana dijo que ella no participará de este sistema y que busca recuperar el 100 % de su dinero, sin penalidades, ya que, insistió, fue engañada.

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“No me han dado respuesta formal. Yo solicité una diligencia preparatoria ante un juez penal contravencional del Tena, a fin de que se oficie a la empresa para que remita toda la documentación para yo iniciar una reclamación legal, pero hasta ahora no hay una respuesta de la empresa, ni siquiera con la información que he pedido. Pedí copias certificadas del contrato, depósitos, facturas, actas de adjudicación”, indicó la mujer.

“Como no he tenido respuesta, yo solicité ya al juez que se emita un oficio preventivo de que si es que no contestan en un término perentorio, se iniciarán las acciones penales por incumplimiento de orden legítima de autoridad competente, es decir, desacato”.

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Más consorcios

El participante del sistema programado de compra de vehículos decide en que concesionario o casa comercial adquirir el automotor. Archivo.

En Facebook se han creado grupos de personas que publican quejas y capturas de denuncias de supuestas malas prácticas de negocios de quienestrabajan con la modalidad de sorteos. También hay ciudadanos que han presentado denuncias en la Fiscalía por considerarse estafados.

El Consorcio Ecuasueña es uno de los negocios que son blanco de críticas en redes sociales. Robin Romero, abogado externo de la compañía, aseguró que la mayoría de quejas son infundadas y que tienen la presunción de que podrían ser ataques de un sector de la competencia, pues los nombres de los presuntos perjudicados no constan en los registros de la empresa.

“Muchas están fundadas por trolls. (En otros casos) son personas que tienen necesidades económicas, pero ellas se olvidan de que existe un contrato de por medio. Ese contrato es claro y notarizado. Ahí hay dos situaciones. Una, que se devuelva el dinero, pero hasta que se venza el contrato; y, dos, que se devuelva el dinero menos un descuento por los gastos administrativos y legales”, dijo Romero.

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Los expertos hablan

Ofertas de vehículos en redes sociales. Captura de pantalla de la tienda de Facebook.

La abogada especializada en Derecho del Consumidor, Isabel Jaramillo, advierte a la comunidad que no todo lo que brilla es oro, ante los ofrecimientos inmejorables que hay en el mercado.

“Cuando una oferta es demasiado buena, mejor dudar sobre esta, investigar, asesorarse y cerciorarse de que todo lo prometido esté debidamente establecido para que en caso de que se tenga que recurrir a las autoridades se tengan todas las pruebas para acceder a la justicia de una manera efectiva y lograr que se respeten los ofrecimientos recibidos y los derechos al consumidor existentes en la legislación”, recomienda Jaramillo sobre los sistemas de gestión de ventas programadas.

Ese asesoramiento debe enfocarse, sobre todo, en los documentos contractuales: “Revisar la documentación que se entregue por escrito y leer hasta las letras pequeñas porque allí es donde se pueden encontrar las excepciones a la oferta propuesta. Verificar que las promesas que se hagan de manera oral coincidan con lo redactado en el contrato”.

La importancia de este paso en una transacción de ese tipo es clave porque un contrato es un acuerdo de voluntades que conlleva derechos y obligaciones para las partes que lo firman, explica el abogado Danilo Icaza Ortiz, experto en Derecho del Consumidor.

“Antes de suscribir cualquier documento que nos obligue o comprometa legalmente, se debe leer la integridad del mismo, en especial las cláusulas como objeto, plazo, obligaciones de las partes y solución de controversias; y otras específicas que nos interese como ‘devolución de valores’, etc.”, detalla el docente de Contratación Mercantil de la Universidad del Pacífico.

Ante cualquier duda, por más insignificante que aparente ser, los especialistas sugieren a los potenciales clientes que busquen respuesta en supervisores, jefes o personal del área jurídica de esas empresas. De igual manera, agregan, se debe considerar la consulta a profesionales independientes.

Señales de alerta

Una vez iniciado el proceso de ingreso del cliente al sistema, el abogado Icaza advierte al cliente de no confiarse de los asesores comerciales que ofrezcan la entrega del vehículo en tiempos récord, por ejemplo, ya que todo es parte de un proceso el cual está previamente establecido en las cláusulas del contrato y en la socialización de las asambleas mensuales que hacen las empresas que ofertan los bienes.

Otro apartado de la negociación que el ciudadano debe tener en cuenta es la entrega segura del dinero.

“Al realizar depósitos bancarios, recomiendo que estos sean en cuentas bancarias registradas de la compañía que oferta vehículos, nunca en cuentas bancarias de vendedores o personas particulares. Asistir a los lugares que cuentan con los permisos legales de operación comercial y que tengan largo historial de vehículos entregados y clientes satisfechos”, apunta el letrado.

Acciones legales

El consumidor puede iniciar acciones legales ante un incumplimiento o engaño, según la especialista Isabel Jaramillo, quien puntualiza que será trascendental que el cliente pueda probar dicha promesa.

“Lo más recomendable será que revise que lo mencionado efectivamente esté recogido en el contrato o que se lo envió por otra vía, pero siempre de manera escrita. Un correo electrónico o incluso un mensaje de WhatsApp podrían ser vías válidas, de acuerdo con lo señalado en nuestra legislación”, detalla.

“Las entidades que podrían vincularse y ante las cuales se podrían plantear los reclamos pertinentes serían Defensoría del Consumidor, Defensoría del Pueblo (estas últimas respecto de derechos del consumidor), Superintendencia de Control del Poder de Mercado (en caso de que logren probarse aspectos como, por ejemplo, la existencia de publicidad engañosa) e incluso la Fiscalía General del Estado (si se verifica que se puede considerar la existencia de figuras como estafa)”. (I)