Por derecho de conquista y descubrimiento, el río Amazonas es, fue y será río ecuatoriano, nos pertenece por las cédulas reales de 1563 y de 1740; lo perdimos totalmente en 1492 al firmarse por la fuerza el tratado de Río de Janeiro.

El Amazonas es el río más caudaloso del mundo, fue descubierto el 12 de febrero de 1542 por el español Francisco de Orellana. Su cuenca hidrográfica es la más grande del mundo, abarca una extensión de 6 100 000 km², es además una importante vía de comunicación, es también llamado río Marañón, el rey de los ríos del mundo; está formado por más de doscientos afluente, de modo que el conjunto de sus aguas forma un verdadero mar, de ahí que un español que lo contempló por primera vez exclamó, “¿mare an non?”, que quiere decir ¿es mar o no? Este es el origen del nombre Marañón. Este dilatado mar cuyos límites no puede abarcar la vista, está poblado por una multitud de animales, por ejemplo los caimanes y las serpientes marinas.

El viajero que contempla por primera vez la inmensidad de las aguas marañónicas queda sobrecogido de admiración y como penetrado de la grandeza e inmensidad de Dios, cuya creación despierta la presencia de este gigante de las selvas. Bordean y cortejan a este “rey de la soledad”, enormes árboles y las copas se balancean retratándose en la superficie de las aguas. Miles de plantas de variadísimas especies y de extraños aromas besan los pies del coloso, y multitud de pájaros, monos, etcétera, le encantan todo el día. Al transcurrir 478 años de su descubrimiento, es importante recordar a la generación actual, que el gran Amazonas es descubierto con gente quiteña y ha sido, fue y lo será gran río Amazonas, ecuatoriano por derecho, por justicia porque nace en nuestro suelo patrio, en nuestro querido Ecuador.(O)

Esneyder Castro Salvatierra,

docente; Jipijapa, Manabí