Las reformas planteadas a los Gobiernos autónomos descentralizados (GAD) resultan pertinentes para reencauzar el rumbo de los Gobiernos locales, parroquiales y provinciales, que en la mayoría de los casos no han respondido a las grandes necesidades y demandas prioritarias de las comunidades.

La oportunidad se presenta con el trámite en la Asamblea del proyecto urgente en materia económica denominado “Ley orgánica reformatoria al Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización para la sostenibilidad y eficiencia del gasto de los GAD”, presentado por el Ejecutivo.

El proyecto propone que el 70 % de cada presupuesto se destine al mantenimiento de la infraestructura de obras y servicios, con el argumento de que estas han sido limitadas en los últimos cinco años. Esto implica cambios en la distribución de los presupuestos.

Los GAD participarán del 21 % de los ingresos permanentes y el 10 % de los no permanentes, siempre y cuando se cumpla la regla de asignación mínima prioritaria establecida en el artículo 198 del Código; caso contrario, las transferencias no excederán los límites establecidos en el artículo 271 de la Constitución. Esto implica que, de aprobarse esta reforma, deberán destinar el 70 % de su presupuesto a inversiones, mantenimiento y reposición de infraestructura y fundamentalmente para los servicios básicos.

Basta revisar el estado de atención oportuna y permanente de los servicios básicos fundamentales de los Gobiernos locales y provinciales. La atención sanitaria, el agua potable, el alcantarillado, la recolección de basura. Cuál es la contribución que hacen para sumar esfuerzos en la lucha contra la delincuencia y la inseguridad; que, si bien es responsabilidad del Gobierno nacional, existe corresponsabilidad de todos los sectores, más aún aquellos municipios que reciben el aporte ciudadano a través de la tasa de seguridad.

Qué hacen en materia de gestión de riesgos y de prevención, tan fundamentales en medio de las amenazas permanentes por los fenómenos naturales. En la mayoría de casos, con una oficina, cuando existe, que solo sirve como referencia del tema, muchos de los cuales ni lo entienden. Las vías locales son un desastre desde hace años (Esmeraldas).

En contraste con estas demandas, destinan recursos para las fiestas locales, la elección de reinas, los festivales musicales, mientras los servicios básicos no llegan a todos los lugares, y cuando lo hacen no son de calidad.

Gran parte del problema tiene que ver con la pésima gestión administrativa, la ineficacia e ineficiencia, la negligencia y hasta el mal trato a los usuarios, como si estuvieran haciendo un favor cuando es su obligación y reciben un sueldo con el aporte en el pago de los impuestos.

Hay cantones que cuentan con suficientes fuentes hídricas, el tendido de tubería, pero el servicio de agua potable llega con cuentagotas por falta de una ágil y responsable gestión administrativa. Igual sucede con la recolección de basura, la cual, a pesar de contar con unidades renovadas, pasan casi cada semana, lo que obliga a la contratación particular de camionetas para realizar este trabajo. Qué decir de la falta de alcantarillado. Un ejemplo de esa ineficiencia se presenta en el Litoral (Esmeraldas), la región Amazónica, pero también en la Sierra. (O)