Cuando Yuli Gurriel sacó batazo rodado por el campo corto que Dansby Swanson recogió y sirvió a la inicial, se consumía el último out de la Serie Mundial de las Grandes Ligas de béisbol y los Bravos se coronaban campeones al doblegar a los Astros de Houston con blanqueada de 7-0 en el sexto juego.

Los de Atlanta –que a mitad de temporada tenían récord negativo en la tabla, pero que antes del límite de los cambios pudieron contratar jugadores que se convirtieron en figuras claves, como Joc Pederson, Adam Duvall y, sobre todo, Eddie Rosario, quienes sirvieron para asegurar el pase en su grupo con 88 victorias, el más bajo de los diez clasificados a la postemporada– dejaron en el camino a los Cerveceros de Milwaukee y eliminaron a los campeones del año pasado, los Dodgers, que llegaron con 106 triunfos.

Tal como estaba pronosticado, algunos de los choques de la final fueron muy cerrados, con algunos marcadores cortos, debido al trabajo de los monticulistas, con el complemento de una estupenda defensa y el bateo oportuno.

El manejo de los lanzadores en el béisbol es un arte. Los encargados de esta tarea deben saber con precisión y certeza quién debe empezar y, sobre todo, conocer el momento en que deben ser reemplazados. El Clásico de Otoño de este año bien puede distinguirse por el trabajo de los relevistas y con algunas fallas de los mánager en su elección y el momento de los cambios.

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Tal parece que se está perdiendo la importancia de la gestión de los iniciadores, que en épocas pasadas fueron gloriosas. Es que hemos visto algunos juegos que han empezado con relevistas o, en el mejor de los casos, unos pocos episodios para los iniciadores, y así traer rápido los reemplazos, que cada vez son más efectivos.

En el quinto juego, que se realizó en Atlanta, en el que bien los Bravos pudieron haberse asegurado y festejar el título en casa, se le ocurrió a su cuerpo técnico empezar con un pícher que no laboraba desde el 19 de junio. Fue mucho el riesgo y no le fue bien, tanto que terminaron perdiendo. El campeonato se alargó y debieron guardar el champagne, que estaba listo en la nevera.

En todos los encuentros, los Astros tuvieron muchos problemas con sus monticulistas. Para ratificar lo expresado, en el sexto juego los tejanos iniciaron con Luís García, un novato para estas exigencias extremas, con solo tres días de descanso de su última salida, con una mecánica muy incómoda y agotadora, que no le ha permitido tomar mayor impulso. Sacó bien los dos primeros episodios; en el tercero, le llegaron a las bases dos corredores, alcanzó a sacar dos outs y, en estas circunstancias, debieron llamar al relevo. Estimo que había sido suficiente, tanto que estaba transpirando mucho, prueba evidente de que estaba nervioso. Se puso con cuenta completa, es decir, en ‘tres y dos’ y, en estas condiciones, cometió la equivocación de dejar la pelota en plena zona de strike, donde el bateador Jorge Soler estaba esperando para sacar largo y enorme batazo por el jardín izquierdo de 136 metros, los cuales produjeron las tres carreras con que se inició el camino de la victoria.

Mientras ocurría el descalabro de los serpentineros tejanos, en cambio Max Fried –luego de un ligero parpadeo por el que recibió un pisotón al llegar tarde a la cobertura del primer cojín– se mostró dominante, tanto que en seis duros episodios no permitió ninguna carrera, aceptó cuatro aislados hits, con seis ponches.

Los dos relevistas tampoco dieron libertad alguna. Es que se cumple con la ley de que cuando llegan los lanzadores efectivos se termina el bateo contrario. Fueron sacando los outs y los innings, y sus bateadores se mostraron contundentes al aumentar tres vueltas en el quinto con cuadrangular de Dansby Swanson, de dos carreras; otra con doblete de Freddie Freeman, que en su siguiente turno despachó bambinazo para sumar siete.

Los Bravos son los legítimos campeones. Debieron esperar 26 años con peloteros jóvenes, oportunos y eficientes, como el cubano Jorge Soler, que fue elegido Jugador Más Valioso y resultó factor vital y clave para ganar un juego y la Serie Mundial 2021. (O)