La ganadería vacuna ha mejorado mucho en razas, crianza, faena cortes y maduración, no es indispensable tener una carne importada para lograr un buen asado. Los maestros parrilleros hacen lo suyo en las brasas, controlando tiempos y temperaturas, lo cual nos ofrece un producto cada vez más suave, sabroso y hemos logrado reducir el uso excesivo de condimentos, la sal gruesa resulta ser su principal aliado al resaltar el sabor de la carne, dejando que la técnica y el parrillero aporte lo suyo.