En sus intentos por bajar de peso, las personas procuran no comer en exceso, y cuando el hambre ataca hay un viejo mito que dice que beber agua podría engañar al estómago. Sin embargo, la ansiedad apremia y este truco podría resultar contraproducente.

Cinco motivos para beber agua durante todo el día

Y no es que el agua engorde, cabe aclarar; lo cierto es que beber agua es la mejor manera de hidratarse y conlleva muchos beneficios para la salud. Pero aunque sea uno de los líquidos más vitales y saludables, engañar al estómago no servirá de mucho.

Para mantener una buena hidratación es necesario alcanzar la ingesta de agua recomendada y no más, por ello es fundamental adquirir un buen hábito de hidratación desde pequeños e insistir mucho en las personas mayores.

En época de verano es necesario vigilar tu hidratación. Imagen: Pexels

Según estudios, lo correcto no será llenarse con vasos de agua; de hecho, la ingesta de un par antes de las comidas ayudará a reducir la sensación de hambre. Las diversas instituciones nos recomiendan tomar 2-3 litros de agua al día. Esta cantidad debe aumentar en verano o si realizamos ejercicio físico. Sin embargo, al abusar del líquido, el organismo confundirá la acción con sensación de sed, lo que abrirá el apetito o llegará a confundir estas señales con un nivel bajo de azúcar en la sangre y pensar que necesitas comer.

Esta regla solo aplicará para personas jóvenes y sin problemas de sobrepeso.

El ser humano debe tomar agua cuando tenga sed, recomiendan especialistas, ya que mantener el balance de agua en nuestro cuerpo es fundamental para nuestra supervivencia.

Estos son los motivos para beber agua, incluso sin sed

Al respecto, la nutricionista Carolina Guízar en un artículo asegura que la ingesta de agua cuando la persona está hambrienta descontrolaría el apetito, prolongando la espera y haciendo que la persona desee comer más de lo necesario. “Este truco se usa para suprimir el hambre, y aunque puede mantenerlo temporalmente satisfecho, el cuerpo eventualmente se dará cuenta de que no ingresa energía al cuerpo”, acota.

La especialista y además consejera de alimentación intuitiva certificada Carolina Guízar, MS, RDN, CDN, fundadora de Eathority y cofundadora de Latinx Health Collective, advierte que cuanto más una persona se tarde en alimentarse, más hambre tendrá, por lo que jugar con el organismo no es opción, ya que este “puede prepararse para comer de una manera que se siente fuera de control”.

En esto concuerda la especialista local Andrea Egas Collantes, quien insiste además en escuchar al cuerpo. “El agua no tendrá efectos negativos en la persona, pero engañarnos puede jugarnos en contra. Si tienes sed, bebe agua; si tienes hambre, come. Pero es importante que entendamos la diferencia de tener hambre con el sentimiento de gula. Con horarios establecidos y buena alimentación podremos estar saciados, hidratados y, lo más importante, sin efectos rebote”. Finalmente, aconseja visitar a especialistas para que orienten al paciente con evaluaciones, dietas adecuadas y consejos válidos para mejorar la calidad de vida, y así llegar al peso ideal. (I)