Luego de seis meses desde el decomiso de 26 toneladas de aletas de tiburón en Hong Kong, China, provenientes de Ecuador, se han realizado varias comparecencias y sesiones en la Asamblea Nacional sobre el tema, pero no se ha logrado obtener mucha información sobre el caso o determinar a los responsables, indican varios organizaciones ambientales.

Este lunes, 09 de noviembre, la Comisión de Biodiversidad del parlamento aprobó una resolución, con nueve votos afirmativos, por medio de la cual se dispone las comparecencias, en los próximos días, de las autoridades principales de la Fiscalía General, Viceministerio de Acuacultura y del Ministerio del Ambiente.

Los temas se refieren a la investigación de los delitos contra el ambiente; las correspondientes sanciones contra la flora y facuna silvestre; los reportes de pesca incidental y reportes de tiburones capturados (2013 – 2020), además, la entrega por escrito de la lista de embarcaciones atuneras registradas en el Ecuador por pesca incidental y tiburones capturados, entre otros puntos.

"Nos encontramos con suma preocupación por la falta de atención y posible olvido de un caso que ha sido manejado con mucha casualidad y, tal vez, sin entender el trasfondo y la repercusión que la impunidad de sus ejecutores podrían tener sobre las iniciativas nacionales y regionales para el control y lucha contra el tráfico de vida silvestre y el delito organizado", indica un documento enviado a la comisión por las organizaciónes no gubernamentales, entre ellas One Health, que piden hacer seguimiento al caso.

El petitorio es respaldado por más de 40 organizaciones internacionales y ciudadanas del país.

El legislador Juan Cárdenas comentó que el caso de aletas de tiburón se ha convertido en un gran negocio, sin importar que son especies en peligro de extinción. Es urgente enfrentar una actividad depredadora, haciendo respetar el patrimonio marítimo del país y la soberanía de la zona exclusiva. (I)