Decenas de activistas ecuatorianos efectuaron este sábado una caminata por varias calles del centro de Quito para exigir a la justicia que acelere las investigaciones en torno a las cientos de personas desaparecidas en el país.

La marcha, convocada por el Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, que se conmemora el 30 de agosto, transcurrió sin incidentes, aunque las autoridades policiales impidieron el paso de los manifestantes hacia la Plaza de la Independencia, donde también se encuentra el Palacio de Gobierno.

Lidia Rueda, presidenta de la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en Ecuador (Asfadec), aseguró a Efe que la manifestación, sobre todo, buscó alzar la voz de los familiares de las víctimas de desaparición para que la justicia acelere las investigaciones en torno a estos casos.

Rueda recordó que entre enero y julio de este año se han producido 4.486 denuncias de desaparición, de las que 236 aún no han vuelto a casa.

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Esa cifra es mayor a la que se registró el año pasado, cuando fueron 227 casos de personas que no volvieron a casa, recalcó Rueda tras asegurar que para muchos familiares que reclaman la celeridad de las investigaciones, “ha desaparecido la justicia”.

La activista destacó la adhesión de muchos ciudadanos a la marcha y dijo que la próxima semana la Asfadec desvelará un mural en memoria a los desaparecidos en Ecuador.

En la manifestación participó Maribel Angulo, madre de Álvaro Nazareno, quien desapareció el 14 de marzo de 2011 mientras se encontraba en un hospital público de Quito.

“Exijo celeridad en las investigaciones”, porque “ya es demasiado, son diez años y nada”, sin resultados por parte de los organismos que deben indagar, refirió Angulo.

Con un tono molesto, aseguró que hay autoridades que “no ponen empeño en hacer justicia y en hacer las investigaciones como se deben hacer”.

En la marcha también participó Galo Ortega, del colectivo “Nos faltan tres” que aglutina a familiares y amigos de los tres integrantes de un equipo periodístico del diario El Comercio, secuestrados y posteriormente asesinados en 2018 por un grupo armado ilegal colombiano en la zona fronteriza entre ambos países.

“El Gobierno (del presidente Lenín Moreno, que terminó su mandato en mayo pasado), no hizo nada por traerlos con vida”, reclamó Ortega en mensajes en redes sociales, donde apoyo la causa de las organizaciones de víctimas de desaparición. (I)