Diez minutos antes de las 13:00 se inició el testimonio anticipado de Mayra Carolina Salazar Merchán dentro del caso Metástasis, en el que la Fiscalía General del Estado investiga un delito de delincuencia organizada dentro de la Función Judicial.

Este jueves, 28 de marzo de 2024, se instaló una audiencia pública en la Corte Nacional de Justicia (CNJ), presidida por el juez Felipe Córdova, en el que se escucharon en primera instancia los testimonios anticipados de los testigos protegidos Marcelo Lasso Saavedra y Mayra Salazar.

Para esta actividad, el edificio de la Corte, ubicado en el norte de Quito, estaba sellado con mallas metálicas y policías.

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Se armó un impactante operativo de seguridad en el que participaron decenas de policías, militares y hasta tanquetas de guerra.

En un salón del octavo piso de la Corte Nacional arrancó la diligencia pasadas las 10:00 con la intervención del testigo Marcelo Lasso Saavedra, un joven de 26 años que fue el «caporal» y asesor del narcotraficante Leandro Norero Tigua (+).

Su testimonio sorprendía a algunos de los asistentes cuando relataba que era él quien se aseguraba de que la comida de Norero no estuviera contaminada en un posible intento de asesinarlo, así como que cuidaba de la puerta de la celda cuando (Norero) tenía intimidad con Claudia Garzón, identificada como comisionada de paz en las cárceles.

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Luego de escuchar a Marcelo Lasso, fue el turno de Mayra Salazar, quien parecía ser el más esperado en la sala de audiencias.

Rodeada de efectivos policiales, vestida con un camisón tomate y cubierta de un traje antibalas y con un casco en la cabeza fue llevada hacia el sillón de testigos, bajo la mirada curiosa de abogados, periodistas, policías y otros que ahí se encontraban para conocer a una de las protagonistas del caso Metástasis, en el que hay 52 procesados.

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La mujer de 35 años, oriunda de Guayaquil, dio detalles de su vida personal, como que era comunicadora social y que sus inicios fueron en la estación televisiva TC Televisión, los que la llevaron a tener contactos.

Inició su intervención marcando el ritmo que daría a su testimonio, al que lo dividió en dos momentos: relatar hechos relacionados con el caso Metástasis y revelar el nombre de la persona que «maneja» la justicia del Guayas, del Municipio de Guayaquil, del Registro Civil, notarías, Registro de la Propiedad...

Detalló cómo conoció al narcotraficante Leandro Norero Tigua, conocido con el alias Patrón; al exasambleísta del Partido Social Cristiano (PSC) Pablo Bolívar Muentes Alarcón, ahora procesado en el caso Purga que es una derivación de Metástasis.

«Es hora de purgar el sistema de justicia. Señor juez, pequé de pensamiento, de deseo, pero no de acción. No me quiero quedar en el error», expresó Mayra Salazar, cuya voz se quebró al contar que recibió cinco amenazas de atentados y una de ellas, la noche del miércoles último.

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Dijo que el exjuez Johann Marfetán fue quien la invitó a ser funcionaria de la Corte Provincial del Guayas, pero quien pagaría su salario sería el exlegislador Pablo Muentes, que se fijó en una reunión en su casa en la isla Mocolí, en Guayas, y ascendió a los $ 2.500.

Con su vinculación a la institución conoció a un hombre alias Barbón Chiquito que respondía al nombre de Eduardo L. que no era funcionario, pero trabajaba en la Corte Provincial y su sueldo se cubría con cobros por los sorteos para priorizar el agendamiento de las audiencias.

QUITO (28-03-2024).- En la Corte Nacional de Justicia se realiza la audiencia en el caso Metástasis, en la que testigos rendirán testimonio, entre ellos, Mayra S. Antes de la audiencia, en los exteriores de la Corte existía fuerte resguardo policial y militar. Carlos Granja Medranda / EL UNIVERSO Foto: Carlos Granja Medranda

Su contacto con Leandro Norero se había dado porque buscaron sus servicios a través de una empresa denominada Tecnicentro.

En ella le sirvió hasta octubre del 2021, cuando incautaron los bienes de Norero al ser procesado por el delito de lavado de activos.

Con Norero se comunicaba por la plataforma Threema, en la cual ella tenía el usuario ‘Así es mejor’.

Al sentenciado por hechos de corrupción y ahora procesado en este caso Daniel Salcedo Bonilla lo conocía desde el 2013 y cuando fue apresado por la venta irregular de medicamentos en la pandemia. Él le pidió que articulara una comunicación con Leandro Norero para invitarlo a que fuera trasladado a la cárcel 4 de Quito.

Pero Norero había rechazado la oferta porque en ese centro de rehabilitación se encontraba el exvicepresidente de la República Jorge Glas, sentenciado por cohecho y asociación ilícita.

Ella les había hecho la conexión y confirmó que, en todas las plataformas sociales, Daniel Salcedo se identificaba como Bello.

Relató que el narcotraficante mantenía una buena relación con el exdirector del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de la Libertad (SNAI) Pablo Ramírez Erazo, general de la Policía en servicio pasivo, pues este último le facilitaba el ingreso de artículos a la cárcel de Latacunga (Cotopaxi).

Entre varios hechos, nombres y personajes, Mayra Salazar narró que el 19 de diciembre de 2022 una amiga cercana fue encarcelada y ella ayudó a que no la ubicaran en un pabellón, sino en el área administrativa.

Ella estuvo un día en la cárcel y al salir, su conocida le contó sus problemas personales y le pidió que, si algo le llegaba a pasar, «haga pública una agenda en la que constan los operadores de Xavier J. M.».

Esa amiga cercana era Carolina Jaume, la actriz y presentadora de televisión guayaquileña, contestó al ser consultada por la fiscal del Estado, Diana Salazar Méndez.

Luego habló sobre Pablo Muentes, a quien responsabilizó de un posible atentado contra su vida. «Si a mí me llega a pasar algo, el único responsable es el señor Pablo Muentes», dijo Mayra Salazar al juez Córdova.

La sospechosa contó que Pablo Muentes manejaba la mayoría del pleno del Consejo de la Judicatura (CJ), en referencia a los exconsejeros Wilman Terán Carrillo, expresidente del organismo, preso y ahora procesado en Metástasis; así como a Xavier Muñoz Intriago y Maribel Barreno Verni, procesados por obstrucción a la justicia y tráfico de influencias, respectivamente.

En su testimonio dijo que el juez Reinaldo Cevallos fue quien acogió el habeas data de Muentes en el proceso judicial en contra del Banco del Pacífico y ordenó que se asienten los comprobantes y se determine una reparación por alrededor de $ 4 millones.

Producto de ello, el magistrado había sido ascendido a juez de la Sala Penal de la Corte Provincial del Guayas sin que haya reunido los méritos para ello.

Según Mayra Salazar, la sentencia en este caso se había redactado fuera de la Corte Provincial por una mujer de nombre Tatiana V. quien había sido jueza y exasesora de Pablo Muentes cuando este era legislador en la Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional.

Ella aseguró que Pablo Muentes tendría acercamientos con organizaciones delictivas y confirmó que el exlegislador Fernando Villavicencio, asesinado el 9 de agosto de 2023, tenía información correcta al señalarlo por ser un presunto traficante de tierras.

Otro hecho que confirmó fue que conocía a un abogado cercano al hijo del narcotraficante mexicano el Chapo Guzmán, que había representado a la alcaldesa de Simón Bolívar (Guayas), María Fernanda Vargas, del movimiento político Revolución Ciudadana (RC), en un caso en el que se investigaba un asesinato.

Tras una hora y 40 minutos de contar los hechos que rodean al polémico caso Metástasis, dijo al juez Córdova:

«Pido disculpas, sé que mis actuaciones no fueron las correctas. El 13 de diciembre de 2023 supe que era el fin de la Mayra Salazar que ustedes están conociendo. Esa Mayra murió el día que entró al centro de privación de libertad. Agradezco a la Fiscalía haber hecho la investigación, si no hubiera seguido teniendo contacto con esas personas. (...) Mi fin hubiera sido la muerte. Sé que con mi aporte a la justicia en algo voy a poder enmendar los errores que he cometido».

Su testimonio continuaría pasadas las 15:30, luego de un receso que decretó el magistrado. (I)