¿Se ha puesto a pensar usted si efectivamente es feliz?; si en relación al tiempo pasa más feliz que apenado. ¿Qué es lo que lo hace feliz? ¿Esa felicidad depende de usted o del contexto en que vive?

La verdad es que se puede reflexionar mucho sobre la felicidad, particularmente en días de soledad. La distancia, física o emocional, puede contribuir a ello. Les transmitiré unas cuantas ideas sobre mí. Soy intensamente abogado y escritor. Suelo decir que hasta la última célula de mi cuerpo es de abogado. Y cada vez que escribo un artículo jurídico o culmino un libro soy inmensamente feliz. Cuando un libro mío se publica en el exterior soy aún más feliz. Cuando gano un juicio constitucional me abruma la felicidad. Desde siempre la sonrisa de mis hijos me hizo feliz.

Recuerda vivir

Estos ejemplos implícitamente representan algo claro: la felicidad no es un estado permanente. Está constituida por momentos más o menos intensos, y es siempre subjetiva. Cada cual tiene sus razones para ser feliz. Cada cual construye su felicidad a su manera. Esencialmente la felicidad no depende del país en que vivimos, aunque los contextos influyen. No es la felicidad un puerto al que se llega y nada más. El pobre y el rico, el culto y el ignorante, el humilde y el sobrado vive momentos de felicidad.

Dice Marián Rojas que la felicidad es una actitud. El drogadicto no es feliz, pues no puede administrar su vida: está en manos de las drogas. Quienes contribuyen a la drogadicción de la juventud condenan a los jóvenes a una vida de infelicidad, de desesperanza. La vida libre de drogas es condición necesaria para ser feliz. Por ello todos debemos contribuir para que los jóvenes no se acerquen al mundo de las drogas. El que acerca a los jóvenes a las drogas no es solo quien se las provee, también lo hacen los padres incomprensivos, los padres que con cualquier pretexto castigan a sus hijos/as, los padres que presionan irracionalmente a sus hijos, los que los comparan con terceros, los que les generan ansiedad. La droga suele ser un escape del que con frecuencia no hay retorno. La vida es demasiado intensa y hermosa como para no estar con los cinco sentidos para vivirla. La felicidad también es posible en Ecuador. Hay que construirla, y el primer paso es ser comprensivo/a con los hijos y con la familia. Pero hay otros elementos más: la relajación, el perdón, la autoevaluación, la nobleza de alma, la consecución de metas, la generosidad. Dar felicidad es también construir felicidad. Claro: los contextos ayudan o perjudican. Un país con alta inflación es un contexto muy duro, un país con muertes violentas por doquier es un contexto terrible. La seguridad ciudadana es condición necesaria para la paz social. Ergo, la lucha por la seguridad ciudadana, por la paz, por la estabilidad económica, por la armonía es una lucha de todos.

Yin Yang

Si usted es un ser machito, florezca. Si sus hijos hirieron su alma, cúrela. Y si en general la vida lo golpeó muy duro, levántese. Decía Carnelutti que nada es imposible para el amor. Siempre es posible un mejor mañana. Eso sí, hay que luchar por ello. (O)