Mientras en Venezuela se impone por ahora la dictadura, que usurpó el poder tras burlar el mandato popular expresado en las urnas el 28 de julio pasado, en Ecuador existe de nuevo el fantasma de ir a ese modelo, que ha conculcado todos los derechos y libertades y ha sumido en la extrema pobreza y miseria, en medio de la demagogia, el populismo, la persecución y muerte, que tanto daño ha hecho durante 25 años la revolución bolivariana.

Venezuela, ¿‘quo vadis’?

La situación de Venezuela, que ha sido uno de los países más ricos de la región y con las mayores reservas petroleras, se tornó en un desastre para sus ciudadanos por la imposición del modelo chavista-madurista, que determinó la huida de alrededor de ocho millones de personas que salieron despavoridas por la mala calidad de vida, empobrecidos y con un salario básico de cinco dólares.

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La definición presidencial del 9 de febrero próximo abre esta nueva incertidumbre y la sombra de ir a la realidad venezolana cuando existe el sector de la revolución ciudadana, que admira este modelo al punto que una delegación avaló la instalación de la Asamblea y la posesión del dictador, aunque públicamente les avergüence reconocerlo.

Revolución venezolana

No se dimensiona el peligro que conlleva entrar en un camino sin retorno de ir al modelo dictatorial de Venezuela, sumidos en la miseria, debido a la ingenuidad y la ceguera de electores, que cayeron atrapados en las garras de la demagogia y el populismo y la complicidad de la dirigencia política y las élites de los diferentes sectores, que no midieron las consecuencias de lo que sobrevendría, y luego se arrepintieron, cuando era demasiado tarde. Debieran valorar lo que piensan aquellos que pretenden volver al poder y encauzar un proceso que pondría en riesgo la dolarización, lo cual sería extremadamente grave para la gente, que en su gran mayoría la defiende. El modelo de la revolución bolivariana de Venezuela proclama la igualdad, y lo han logrado, pero todos iguales en la miseria, salvo los dirigentes del partido único que gobierna, que no quiere dejar el poder y, por ello, manipulan los procesos electorales como fuera el último e impusieron por la fuerza la mentira de un falso triunfo, sin el aval de las actas y los votos. Así van 25 años y no quieren entregar el poder.

La apología del cinismo

Ingenuos en Ecuador, con miopía política, que no piensan en el país, que necesita con urgencia resolver problemas prioritarios: la inseguridad, la violencia, la corrupción; económicos, sociales, de empleo, pobreza, seguridad social, entre otros. Los electores deben abrir bien los ojos para ejercer un voto libre pero bien informado, responsable y fundamentalmente útil. No a ciegas, sin razonamiento, sin leer ni enterarse de los hechos, lo que pone en riesgo el presente y futuro de todos. El fracaso total en Venezuela debería servir como ejemplo para no repetir esa triste experiencia en América Latina. La dictadura le tiene sumido a ese pueblo en su peor desgracia, que dejó atrás a uno de los países más ricos de la región para transformarse en la nación con los peores indicadores en todos los órdenes: social, desarrollo humano, economía, inflación, derechos humanos, libertades, inseguridad, criminalidad. ¿Quieren ir a ese modelo sin razonar sus implicaciones? (O)