La situación de violencia alerta a países amigos, mientras el Gobierno nacional anunció que busca el apoyo temporal de Estados aliados para conseguir que “fuerzas especiales” se sumen al combate de los grupos narcoterroristas que llevan adelante la Policía y las Fuerzas Armadas.
El comunicado del régimen alude la necesidad de combatir en conjunto a las mafias y narcotráfico que operan en redes internacionales.
El embajador de Italia en Ecuador, Giovanni Davoli, puso el dedo en la llaga esta semana al advertir, durante el seminario internacional de “Formación en materia de lavado de activos y extinción de dominio”, la similitud de que lo vivió durante su juventud en su país con lo que ocurre aquí: asesinatos de políticos, fiscales, policías, periodistas y civiles inocentes. Las mafias en evidencia.
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En una entrevista con este Diario el diplomático advirtió que sin una acción conjunta de Ejecutivo, Legislativo, Judicial y sociedad, el problema no se va a resolver.
El presidente Daniel Noboa solicitó a la Asamblea Nacional que se pronuncie sobre el apoyo de países aliados para el combate de mafia y narcotráfico, así como la reforma parcial del artículo 5 de la Constitución que busca eliminar la prohibición de establecer bases militares extranjeras en el país. El orden del día de la sesión del Legislativo se cambió este miércoles 19 de febrero y se incluyó el tema de la cooperación, pero el debate no se iniciaba al cierre de este editorial.
Urge crear una cultura antimafia. Son varios frentes: crear conciencia en la gente para no normalizar la violencia, atraer capitales sanos, como dice el embajador de Italia, educar sobre lo que son las mafias y combatirlas. No es una acción del Gobierno en solitario, se requiere de la unidad de las instituciones del país e indudablemente de una acción internacional porque son grupos transnacionales.
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Segura EP afirma que en enero solo en Guayaquil hubo 219 muertes violentas, un 61 % más que enero del año pasado. He ahí otra muestra por la que se requiere de unidad contra los que destruyen al país. (O)