La respuesta depende del sentido que queramos transmitir. Si tenemos, por ejemplo, unos huevos de gallina y tan solo necesitamos guardarlos en cualquier recipiente, que, aunque inusitado, muy bien podría ser una cuba, tendríamos que decir «Hay que encubar los huevos». Esto indica que es válida la frase «Los huevos se encuban».
Pero si nuestro deseo es tener una buena cría de pollitos, no vamos a guardar los huevos en una cuba, sino en una incubadora; por supuesto, si no tenemos la gallina para que se encargue de calentarlos, incubarlos, empollarlos o encobarlos (verbo en desuso). Por lo tanto, «Los huevos se incuban» es un enunciado correcto.
Estas consideraciones funcionan así en el lenguaje hablado. En el lenguaje escrito debemos ser más cuidadosos, pues si por falta de atención o desconocimiento usamos la consonante uve (v) en lugar de la be (b), el mensaje que vamos a transmitir cambiará de dirección.
Por ejemplo, «Hay que encovar los huevos» denota que esos pobres huevos de gallina irán a parar a una cueva o al fondo de un hueco. Es decir, encovar (con uve) es encuevar: ‘meter o encerrar en un hueco o en una cueva’.
Por consiguiente, a partir de las intenciones comunicativas que tengamos, los susodichos huevos se encuban, se incuban y, aunque resulte insólito, también se encovan. (Actualizado de La esquina del idioma, 18/01/2015). (F)
FUENTES:
Diccionario de la lengua española, Diccionario del estudiante y Diccionario panhispánico de dudas (versiones en línea), de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española.