El nuevo restaurante de Cuenca se llama Homenaje. Su eslogan reza “Cocina Honesta”. ¿Qué entiende usted por cocina honesta? Según Daniel Durán, su propietario, la honestidad desde su punto de vista de restaurantero, se trata de cuidar la cadena de proveedores, que estos sean los más conocidos y con la mejor relación posible con su grupo de trabajo; así como con los productos, buscando que estos sean los más puros y mejor tratados.

Si le preguntara a un cliente, probablemente entendería honestidad en la cocina por la relación precio calidad. A más honesto, mejor la relación que el restaurante entrega.

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En cualquiera de los casos y extremos de la cadena de valor al que se le quiera aplicar el adjetivo, Homenaje lo logra.

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La carta es diferente, no va por la clasificación típica de entradas, platos fuertes, etc. Sino por tamaños, platos pequeños, medianos y grandes. Nuestro almuerzo fue opíparo, haciendo un menú a la medida, de nueve tiempos con los platos en el centro, para compartir. Esto solo se logra hacer si usted va en un grupo de al menos ocho. El costo, $ 35 por persona sin licores, un extraordinario precio considerando lo servido: Dumplings, empanada de osobuco, mejillones y almejas con chorizo, bolitas de cerdo, tarta de tomates, curry de garbanzos, robalo a la portuguesa, milanesa de cerdo y Rib Eye.

El plato estrella de la comida fue los mejillones y almejas al ajillo, con limón y vino blanco acompañado con focaccia artesanal. El que le siguió, robalo a la portuguesa, al horno en salsa roja con tomates y pimiento morrón. Cocción y textura perfecta.

El curry de garbanzos con leche de coco y yogur griego tiene sabores explosivos, aromático, que, como los mejillones y almejas, recomiendo comer con pan.

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La milanesa, sencilla pero apanada perfectamente con panko, acompañada con puré.

Las bolitas de cerdo marinadas con cerveza y apanadas al panko en una salsa agridulce, de los mejores aperitivos.

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El sitio es único, Homenaje ha restaurado una casa patrimonial de Cuenca convirtiéndola en un Restaurante con un ambiente fantástico, aprovechando las distintas áreas y sus espacios, incluido un amplio patio, respetando su esencia. Materiales cálidos, ladrillo, cerámica exquisita, con un bar a la entrada, a modo de recepción, generan un ambiente cada vez más ausentes en los restaurantes, que yo particularmente extraño, el de estar en una casa

El personal de servicio ha sido muy bien escogido, con un nivel de comprensión del concepto y de educación, superior al promedio

La comida de Homenaje le calza a cualquier paladar, sofisticado o sencillo. Es una carta sin pirotecnias, pero bien curada y trabajada. (O)