Actualmente existe una cantidad extenuante de dietas para bajar de peso, y muchas de ellas recomiendan la restricción de hidratos de carbono, aún más a la hora de la cena. Debemos fijarnos en este tipo de consejos, ya que no suelen ser del todo ciertos, y lo que generan es eliminar radicalmente los carbohidratos de la alimentación. Situación que, según profesionales, no es ni recomendable ni saludable.

Por ejemplo, la cantidad diaria de hidratos de carbono que se incluye dentro de una dieta equilibrada debe estar entre el 55 % y el 65 % total de la ingesta, explica la Organización Mundial de la Salud.

Para encontrar una respuesta aún más específica, acudimos a la nutricionista Stephania Esparza, quien nos explicó la complejidad de este mito y las realidades detrás de la “satanización” de este carbohidrato.

El arroz integral brinda un mayor aporte de fibra que el arroz blanco. Imagen: Pexels

Ningún alimento por sí solo en un horario determinado te engorda. El problema es que, si durante todo el día no has comido sanamente y en la noche ingieres carbohidratos de más, peor sin actividad física o una rutina diaria que no te mantiene activo, sí te engordará como tal. Pero por sí solo, como alimento, no”, declara Esparza, alegando que las personas solemos seguir este ciclo y no nos detenemos a pensar qué estamos “haciendo mal” en el momento de alimentarnos.

Por otro lado, las porciones son sumamente importantes. “Depende de la calidad de la dieta. Si yo me cuido y como la porción correcta, por ejemplo, si en una comida me como 1/3 de taza de arroz blanco o integral cocido, hasta una taza, y si además hago actividad física, no tiene por qué hacerme subir de peso”.

Además, compartió un dato valioso que podría generar una diferencia en el momento en que consumimos este alimento.

“Si el arroz se consume caliente, tiene un impacto glucémico mucho más fuerte, a diferencia de cuando uno lo come frío o al ambiente (...). El almidón con el calor se activa a lo que ingresa a nuestro cuerpo, por lo que impacta mucho más fuerte, elevando la glucosa sanguínea”, dice. En este caso, la especialista recomienda firmemente consumir la cantidad adecuada, en la temperatura comentada y, además, con una rutina de ejercicio que avale su salud y calidad de vida. (F)