Las manchas en la piel suelen ser uno de los principales problemas que preocupan a las personas, sin distinción de sexo, especialmente porque afectan a su apariencia física. Aparecen por diversos factores, además de que pueden ser síntoma de afecciones más graves. Sin embargo, existen varias creencias erradas sobre el correcto manejo de esta condición, que a la larga pueden afectar su adecuado tratamiento.

Las manchas son áreas donde el color de la piel se vuelve irregular o distinto al resto, puede hacerse más clara u oscura dependiendo del tipo de mancha; sin embargo, existen algunos factores de riesgo que predisponen a la piel a sufrir este tipo de problemas.

La dermatóloga Marcela Ricaurte señala la exposición al sol como su autor principal: “Existen enfermedades de la hiperpigmentación de la piel, como el melasma o el cloasma, que se desencadenan por exposición solar, pero tienen un factor genético asociado”, expone la especialista.

El sol y sus efectos dañinos sobre la piel

Entre otros tipos de causas, podemos encontrar las siguientes:

  • Disposición genética: La persona puede heredar la predisposición genética de su piel a reaccionar de cierta manera a diversos factores y generar manchas cutáneas.
  • Edad: Las personas con mayor edad pierden elasticidad y resistencia en su piel, esta se vuelve más delgada y, por lo tanto, más propensa a las manchas.
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  • Hormonas: Los cambios hormonales, especialmente en mujeres, durante el embarazo o por consumo de anticonceptivos, pueden provocar manchas en la piel. Suelen ser de tonalidad marrón y generalmente son melasmas (manchas redondeadas color marrón).

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  • Lesiones o infecciones cutáneas: Estas patologías pueden dejar huellas en la piel que se convierten en manchas si no son evaluadas a tiempo por un especialista o si son expuestas al sol cuando están en proceso de cicatrización.

“Las formas de tratar las manchas de la piel van desde despigmentantes, tratamientos tópicos, el uso de retinol, hidroquinona, ácido fólico, ácido glicólico. Esto sería: tratamientos en casa o procedimientos en consultorios, o incluso tratamientos láser”, concluye la Dra. Ricaute. (F)