Sin contar con los permisos municipales necesarios, se realizaron trabajos de demolición en la parte interna del Hotel Quito. Esto motivó la preocupación ciudadana y la Agencia Metropolitana de Control (AMC) suspendió la obra.

Pese a esto, los vecinos del barrio La Floresta aducen que los trabajos continúan y que el edificio patrimonial está en riesgo. Andrés Núñez, arquitecto, indicó que “están vaciando toda la torre, todas las paredes interiores, derrocando paredes secas con un permiso de trabajos menores por un problema de humedad”. Calificó el hecho como inadmisible y explicó que cualquier autorización debería pasar por la Comisión de Áreas Históricas, cosa que no ha ocurrido.

Según la concejala Luz Elena Coloma, presidenta de la Comisión de Patrimonio, el edificio puede ser modificado sin afectar su estructura. Dijo que, incluso, para realizar mejoras es necesario obtener un permiso y esto no han hecho.

“Los vecinos pensaron que estaban derrocándolo o haciendo labores para derrocar el bien”, aseguró Coloma. Eso motivó que la AMC acuda y aplique la medida cautelar de suspensión.

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A través de redes sociales, los vecinos de La Floresta, Guápulo, González Suárez y el Colectivo Hotel Quito es Quito realizaron una convocatoria a un plantón, que se llevará a cabo este sábado 5 de junio, desde las 10:15, en los exteriores del hotel.

Para los ciudadanos del sector se trata de “rechazar la violación a la norma y exigir respeto a los bienes patrimoniales”.

Moradores del barrio La Floresta en Quito están en contra de construcciones en predios patrimoniales

Núñez se refirió a la importancia de hacer cumplir las leyes, más allá de aplicar la suspensión. “La destrucción es irreversible. Algo injustificado y fuera de proporción”, añadió.

Luz Elena Coloma habló de la necesidad de cumplir con la ley, incluyendo todos los pasos. “La idea de un bien inventariado es que pueda ser utilizado, que la gente lo pueda disfrutar. Pero no pueden destruirlo y borrar la memoria histórica”, enfatizó.

Restaurar el edificio, tomando en cuenta que no fue afectado en sus estructuras, es posible. Núñez explicó que el costo podría ser muy alto e implicaría un “esfuerzo de gestión tremendo”.

Desde EL UNIVERSO se solicitó una entrevista con el secretario de Territorio, Hábitat y Vivienda, pero hasta la publicación de este reportaje no hubo respuesta. (I)