A medida que el alcalde de Quito, Pabel Muñoz, se acerca a completar dos años de gestión, la reubicación de autoridades dentro del Municipio ha generado controversia.
Mientras algunos concejales consideran que la rotación de cargos es una estrategia válida para mejorar la gestión municipal, otros advierten que se trata de una práctica perjudicial que impide una administración eficiente y tecnificada.
Esta situación ha sido catalogada por ciertos sectores como un “reciclaje de autoridades”, ya que varios funcionarios han pasado por diferentes entidades municipales sin que se conozcan evaluaciones de su desempeño o las razones específicas de los cambios.
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El concejal metropolitano Emilio Uzcátegui dijo que la designación de autoridades dentro del Ejecutivo municipal es una atribución exclusiva del alcalde. Según él, estos movimientos pueden tener un impacto positivo, ya que permiten a los funcionarios adquirir conocimiento en distintas áreas y mejorar la gestión dentro del Municipio.
“Yo más bien veo que es necesario refrescar figuras, pero me parece que la rotación de autoridades puede ser positiva. El hecho de que pasen de un área a otra implica que tienen conocimiento del funcionamiento y la dinámica institucional interna”, explicó Uzcátegui.
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El edil señaló que esta estrategia permite corregir errores en la administración y mejorar la gestión en distintas entidades municipales. Sin embargo, destacó que cada caso debe analizarse individualmente, ya que en ciertas situaciones puede ser más adecuado buscar perfiles especializados para ciertos cargos.
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Por otro lado, el concejal Andrés Campaña expresó preocupación por esta reubicación de funcionarios. Desde su perspectiva, la rotación de autoridades que han tenido desempeños cuestionables en otras dependencias no contribuye a mejorar la administración municipal, sino que más bien la debilita.
“Nos preocupa porque las autoridades que han salido de una institución municipal es porque no han sabido cumplir con las necesidades de la ciudad, y al final lo que se hace es darles un premio de consolación al ubicarlos en otros cargos”, mencionó Campaña.
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El concejal también advirtió que esta práctica puede interpretarse como una estrategia política o electoral en la que se prioriza la lealtad al alcalde sobre la idoneidad profesional.
“Más allá de colocar a personas cercanas o compañeros de partido, lo que uno debería buscar es a los mejores liderazgos y a las personas más técnicas para garantizar una buena gestión”, recalcó.
Además, Campaña hizo un llamado a evaluar a las entidades con baja ejecución presupuestaria, como la Agencia Distrital de Control de Comercio y la Empresa Metropolitana de Hábitat y Vivienda, donde los indicadores reflejan un desempeño deficiente.
Según información municipal y declaraciones de trabajadores del cabildo, varios funcionarios han pasado por múltiples cargos dentro de la misma administración. Algunos ejemplos de estos cambios incluyen:
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Esteban Melo: En 2023 asumió como coordinador de la Agencia de Coordinación Distrital de Comercio (ACDC). Posteriormente, pasó a la Agencia Metropolitana de Control de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial como jefe de la Unidad de Economía Urbana. En octubre de 2024 fue asignado a un cargo de funcionario directivo 7 en la misma entidad, y en diciembre de 2024 asumió como administrador zonal del valle de los Chillos.
María Fernanda Guillén: En septiembre de 2024 era administradora zonal de La Delicia. Luego, en octubre de 2024, pasó a ser administradora zonal de La Mariscal. Actualmente se desempeña como coordinadora técnica en Quito Turismo, aunque no consta en el listado distributivo del Municipio.
Juan Carlos Parra: Inicialmente fue director de Servicios Ciudadanos. Posteriormente, dirigió la Secretaría de Planificación. Y actualmente es gerente general de la Empresa Pública Metropolitana Metro de Quito. Sin embargo, su nombre no aparece en el directorio distributivo del personal municipal.
María de Lourdes Aguiar: Fue directora metropolitana de Gestión de Medios en la Secretaría de Comunicación al inicio de la administración de Muñoz. Tras la salida de Santiago Aguilar, en octubre de 2024, asumió como secretaria de Comunicación. En este caso, ante la información municipal ostenta el mismo cargo con el que ingresó; es decir, no se cambió su cargo en cuanto a salario y nivel jerárquico.
Fernanda Yépez: En el inicio de la gestión de Pabel Muñoz, se desempeñó como directora en el Patronato San José. Desde septiembre de 2024 hasta enero de 2025 figura como directora metropolitana de Deporte y Recreación en la Secretaría de Educación, Recreación y Deporte.
Washington Martínez: Fue director del Cuerpo de Agentes de Control Metropolitano. Tras un escándalo relacionado con la compra de uniformes y bicicletas con presunto sobreprecio en la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT), se removió del cargo a su antecesor y pasó a dirigirla Martínez, quien se mantiene en el cargo.
Cristian Cruz: Ocupó el cargo de administrador general del Municipio de Quito y, según fuentes municipales, actualmente sería asesor del alcalde, aunque su nombre no consta en los registros públicos.
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A pesar de que el Municipio cuenta con un portal de transparencia, en varias ocasiones no se han registrado de manera clara los movimientos de las autoridades ni los criterios bajo los cuales se han realizado los cambios. Algunos nombres que ocupan cargos directivos no aparecen en el listado distributivo oficial, lo que genera dudas sobre la transparencia en los nombramientos y las razones detrás de estas modificaciones.
Se solicitó una entrevista con el actual administrador general del Municipio capitalino; sin embargo, hasta la publicación de esta nota informativa no existió respuesta.
Mientras concejales afines a la administración de Pabel Muñoz defienden la rotación de funcionarios como una estrategia para fortalecer la gestión municipal, sus críticos insisten en que estos movimientos responden más a intereses políticos que a un verdadero plan de mejora administrativa.
Con casi dos años de mandato, el debate sobre la eficiencia de esta práctica continúa abierto en el Concejo Metropolitano y en la opinión pública. (I)