El jueves 10 de junio se producirá un eclipse anular de sol. Esa mañana, visible en buena parte del hemisferio norte, la Luna pasará justo frente al Sol, borrando hasta el 38% de su disco.

Un eclipse solar ocurre cuando la Luna se interpone directamente entre el Sol y la Tierra. Pero en esta ocasión el disco de la Luna será un poco más pequeño que el del Sol, dejando un anillo brillante alrededor de la silueta lunar, por lo que no será un eclipse total donde todo se oscurecerá. Los eclipses como este se denominan anulares por el anillo de brillo solar visible en la mitad del eclipse.

El eclipse parcial será visible en el norte de Norteamérica, Europa y Asia. Se iniciará en el océano Atlántico, a una latitud de 23º, y terminará al sureste de Kumul, en la región autónoma de Sinkiang (China). La duración total del fenómeno será de 299 minutos (casi 5 horas).

La fase de anularidad del eclipse se iniciará al norte de Thunder Bay (Canadá), atravesará Canadá por las provincias de Ontario y Quebec, continuando por las islas de Baffin y Ellesmere, en el territorio autónomo de Nunavut; se adentrará en el norte de Groenlandia (Dinamarca), cruzará el Ártico y, por último, se internará en Rusia por el distrito federal del Lejano Oriente. El eclipse terminará al este de Seimchán (Rusia). La duración total de la totalidad será de 104 minutos (algo menos de 1 hora y tres cuartos).

El máximo del eclipse anular se dará a las 12.42 horas (hora oficial peninsular) a una latitud de 61º y una longitud de 67º oeste, en el canal Kenedy, entre la isla de Ellesmere y Groenlandia. La duración máxima de la totalidad será de 3 minutos y 51 segundos y la anchura de la sombra en ese instante de más de 500 kilómetros. En Attawapiskat (Canadá), la duración de la anularidad será de 3 minutos y 29 segundos, en Pituffik (Dinamarca) de 3 minutos y 49 segundos y en Seimchán (Rusia) de 2 minutos y 45 segundos. En España, el eclipse se verá como parcial.

La Royal Astronomical Society (RAS) ha alertado de que, durante el eclipse, es extremadamente peligroso simplemente salir y mirar hacia arriba para contemplarlo. El sol es tan brillante que solo mirarlo puede cegar al observador, por lo que deberá prepararse de antemano. Hay varias formas de observarlo de forma segura, utilizando tanto materiales cotidianos como telescopios o binoculares. (I)