Un conocido refrán español nos enseña que “cuando veas las barbas de tu vecino recortar, pon las tuyas a remojar”. Lo sucedido en Bolivia muy bien nos puede pasar a nosotros, de no administrar bien nuestra economía y no elegir los gobernantes correctos.
Hace un cuarto de siglo ocurrió que todos nuestros activos monetarios fueron incautados y congelados, luego por la dolarización decretada, estos se diluyeron a la cuarta parte, muchos los perdieron y miles de inocentes sufrieron lo indecible; nos empobrecimos todos, el país perdió, algunos hasta la vida, no tenían cómo comprar medicinas, ni atender sus dolencias, algunos prefirieron no existir.
El Gobierno boliviano ha procedido a incautar los depósitos y cuentas en dólares y devolverles en moneda nacional, a un tipo de cambio irreal, castigado, oficial. Un error tras otro error, que empeora la situación de escasez de divisas del país. Bolivia hace pocos años mantenía un boom de exportaciones, le sobraban divisas, se veían circular automóviles muy modernos y todo tipo de mercaderías importadas.
En el Ecuador este debate no termina, llevamos más de 15 años, afortunadamente el pueblo se aferra a la dolarización, porque le ha permitido vivir mejor, tener acceso al crédito, hemos podido ahorrar, invertir, endeudarnos a plazos convenientes. Sin embargo, algunos intelectuales y políticos demagogos todavía proponen experimentos raros y sostienen que fue un error dolarizar.
La diferencia, con la dolarización los gobiernos pierden la capacidad de ocultar sus déficits con emisiones inorgánicas de moneda local y altas tasas de inflación. Hoy están obligados a conseguir ingresos vía impuestos o nuevos endeudamientos, que no son fáciles de conseguir, salvo exigentes compromisos ante organismos o mercados internacionales.
El boliviano es un nuevo caso de haber destruido su economía y la moneda local. Chile lo vivió en la época del gobierno de Allende, cuando la desvalorización de la moneda llegó a quince veces. Argentina recientemente con los gobiernos populistas de los Kirchner, hoy pasan un doloroso proceso de corrección y consideran adoptar el dólar como moneda local. Venezuela igual, la moneda ya es inservible, han creado varias nuevas, ninguna sirve; el diferencial cambiario es tan grande, no hay trabajo ni libertad, la gente prefiere huir de su país, que soportar vivir en él.
En Cuba las promesas de nada sirvieron, hoy no tienen qué comer, ni azúcar para endulzar un café, tampoco luz, vivieron 65 años de la caridad internacional de la URSS, de China, de Venezuela; hoy nadie les auxilia. Su única salida será la democracia, si son capaces de liberarse de la opresión.
En Nicaragua, vencieron la dictadura de la familia Somoza, pero hoy han caído en una dictadura peor. Lo más triste es que ese rico país, de gente buena, nunca ha conocido la libertad. Ecuador deberá elegir su futuro, no dejarse engañar y defender sobre todas las consideraciones, la libertad, la democracia y la sensatez en su conducción política y económica. Es un punto de inflexión, arriesgamos todo nuestro futuro. (O)